Macroeconomía

La economía de EE UU creció un 4% en el segundo trimestre, por encima de lo previsto

La economía estadounidenses superó expectativas, al crecer un 4% en el segundo trimestre pese a la crisis en el sector hipotecario, según las cifras revisadas hechas públicas hoy por el Departamento de Comercio.

La estimación inicial, divulgada hace un mes, indicaba que el Producto Interior Bruto (PIB) había aumentado a una tasa anual del 3,4% entre abril y junio. el comercio internacional y las inversiones empresariales ayudaron a contrarrestar el impacto negativo de la crisis hipotecaria sobre el PIB, según las estadísticas oficiales.

Pese a las buenas noticias, todavía existe el temor a que la reciente volatilidad en los mercados bursátiles y el endurecimiento del acceso al crédito fruto de la crisis hipotecaria pasen factura a la primera economía mundial durante el actual trimestre y lo que queda del año.

Lawrence Summers, ex secretario del Tesoro estadounidense, alertó este pasado fin de semana de que el riesgo de recesión es mayor que en ningún momento desde los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra Washington y Nueva York. Summers señaló que durante años EEUU se vio impulsado por el gasto de los consumidores, alentado, a su vez, por el fácil acceso al crédito ante el auge del sector inmobiliario. Destacó que finalizado ese auge, los riesgos han aumentado.

La Reserva Federal (Fed) ha insistido, de todos modos, en que hará todo lo que esté a su alcance para tranquilizar a los mercados. La Fed rebajó este mes en medio punto porcentual, hasta el 5,75%, la tasa de descuento que los bancos pagan por el dinero que toman prestado de la institución, en un intento por asegurar el acceso al crédito. Se espera que la autoridad monetaria rebaje en su reunión del próximo mes las tasas de interés de referencia (¢federal funds¢) que permanecen en el 5,25% desde hace más de un año.

Por lo demás, la tasa de crecimiento del 4% representa un cambio significativo frente al raquítico 0,6% de los tres primeros meses del año. Se trata también del dato más sólido desde el 4,8% registrado en el primer trimestre del 2006. Desde entonces, la locomotora estadounidense se ha desacelerado debido, en gran parte, a la debilidad del sector inmobiliario, que atraviesa la peor crisis en 16 años.