Pequeños gigantes. Sanifit

Surgida de una molécula de arroz

Calcificación. Arroz, lentejas o algarrobas son elementos naturales para combatir la formación de cálculos renales o de sarro. Su secreto: la molécula de fitato

Dos licenciados en química, un director de empresa y una molécula, el fitato. Son los ingredientes básicos de uno de los laboratorios con mejores perspectivas de futuro de Baleares. La marca: Sanifit, una compañía de biotecnología que investiga aplicaciones medicinales y de consumo del fitato, una molécula presente en productos como la algarroba, el arroz o la lenteja, con propiedades muy beneficiosas para combatir los procesos de calcificación en el cuerpo humano.

Con apenas un millón de euros de presupuesto, cuatro empleados fijos en plantilla y una treintena de trabajadores subcontratados, se crea en 2004 Sanifit, una spin-off de la Universidad de las Islas Baleares, financiada por Invenzia Capital, La Caixa, Genoma España y el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI).

Sus fundadores, Joan Perelló y Bernat Isern, dos químicos recién licenciados, habían realizado trabajos en el laboratorio de litiasis renal de la universidad, que lleva 20 años estudiando las propiedades beneficiosas del fitato, la molécula que impide las calcificaciones. Los dos investigadores comenzaron a estudiar la formación de los cálculos renales hasta que deciden crear una empresa que saque al mercado productos específicos en biotecnología pensados para combatir las piedras renales y los problemas de arteriosclerosis.

A partir de estos estudios, los investigadores descubrieron el proceso de absorción tópica del fitato, la molécula anticalcificaciones, que ahora desarrolla la empresa navarra Idifarma, con la que Sanifit tiene acuerdos. Según explica Roger Gotarrodona, el director de la compañía, (abajo, en la imagen), la firma navarra trabaja en el desarrollo de un gel o de un parche que combata el proceso de calcificación como método de profilaxis. Sanifit cuenta con la patente mundial de este descubrimiento.

Sanifit trabaja en tres unidades de negocio basadas en el fitato. La primera de ellas es la farmacológica, basada en la investigación para evitar la formación de los cálculos renales y la ateroesclerosis. La novedad de sus investigaciones es que se centran en la creación de líneas de uso tópico, a base de gel o de parches, en un método profiláctico que hasta ahora no se ha estudiado. La segunda línea de trabajo no se centra en las propiedades farmacológicas del fitato, sino en su capacidad de eliminar el sarro dental, que a fin de cuentas no es más que otro proceso de calcificación. En la actualidad no existen líneas dentales que combatan el sarro, por lo que el producto sería una novedad completa en el mercado. La tercera línea de negocio de Sanifit está enfocada al tratamiento del agua, para evitar el efecto de la cal en tuberías o electrodomésticos.

Todo ello convierte a Sanifit en una de las empresas más galardonadas en el ámbito de la comunidad autónoma balear por su carácter innovador. Impulsada por la Universidad de las Islas Baleares, actualmente no tiene beneficios; sin embargo, un 4% de los futuros posibles resultados se reinvertirán en la propia universidad.

Sanifit ya ha conseguido la base de dos fármacos, el SNF571 y el SNF471, que combaten, respectivamente, las calcificaciones renales y los problemas cardiovasculares de arteriosclerosis. Además, Isern y Perelló han ampliado la línea de investigación del fitato a procesos más prosaicos como la formación del sarro. Roger Gotarrodona explica que una parte de las investigaciones se está centrando en la línea bucal, ya que el sarro es un proceso de calcificación.

Y es aquí donde el negocio puede hacerse efectivo a más corto plazo. Gotarrodona explica que no existe ningún elemento antisarro en el mercado, ya que los dentífricos actuales están pensados para atacar la placa bacteriana, pero no el proceso de calcificación. A partir de las propiedades del fitato, están trabajando en la posibilidad de lanzar al mercado un colutorio o una pasta de dientes específica para resolver este problema. Su ASB01, un producto que tuvo una excelente acogida en la Feria mundial de Biotecnología de Boston, ya está casi a punto, según confiesa Gotarrodona. Una vez acabado, se seguirá el procedimiento de liberarlo a través de su venta a una de las grandes empresas especializadas.

Un millón de euros para tres unidades de negocio

Roger Gotarrodona, director de Laboratorios Sanifit, explica que la navarra Idifarma trabaja en el desarrollo de un gel o de un parche que combata el proceso de calcificación como método de profilaxis, un descubrimiento que Sanifit tiene protegido con patente mundial. El lanzamiento del producto no será tarea de los laboratorios mallorquines.

Según el directivo, una vez realizadas todas las fases preclínicas de la investigación, momento en el que ahora se encuentra la empresa mallorquina, se pasará a la segunda fase, en la que el descubrimiento realizado por los investigadores se venderá al sector. 'La firma acompaña las investigaciones de laboratorio hasta un determinado momento y después estos desarrollos se venden a una empresa y se liberan para que las farmacéuticas pongan el producto en el mercado', explica Gotarrodona. 'Estamos hablando de un negocio de plusvalías altas, pero de ciclo muy lento', puntualiza.

æpermil;sta es la razón por la que Sanifit, con tres años de rodaje, aún no tiene beneficios. No sólo eso, a partir de ahora, con los estudios de laboratorio cada vez más avanzados, las inyecciones de capital externo se hacen más necesarias. En estos momentos están en pleno proceso de refinanciación de la empresa, pero la presencia de La Caixa, de la que tiene stock-options, ofrece una garantía de seguridad.

Actualmente funciona gracias a las aportaciones económicas de las empresas que participan en ella. En la compañía trabajan cuatro personas, además de otras 30 subcontratadas. El papel central de la empresa lo juegan los dos investigadores, Joan Perelló y Bernat Isern, y el director, Roger Gotarrodona. El presupuesto actual es de un millón de euros, pero en estos momentos se encuentra en la segunda fase de ampliación presupuestaria a través de la aportación de nuevos socios. A pesar de los avances, los beneficios de la empresa todavía tardarán en llegar, ya que, con tres años de funcionamiento, se encuentran en una fase muy inicial del proyecto.

Datos básicos

Empleados. Laboratorios Sanifit responde a la perfección a la definición de pequeño gigante empresarial. Son sólo cuatro empleados en la empresa, entre ellos el propio director, Roger Gotarrodona, y cuentan además con 30 personas subcontratadas para desarrollar las aplicaciones prácticas de las investigaciones. Una empresa modesta en cuanto a personal, pero con un gran potencial por delante.

'Joint Venture'. La empresa no comercializa forma directa los resultados de sus investigaciones. No vende un producto, sino know how. Su estrategia pasa por llegar a acuerdos de transferencia, joint venture, con las grandes compañías de productos farmacéuticas. Para ello cuentan con la experiencia del director, que ha trabajado en la multinacional Novartis.

Ciclo lento. Tres años de investigaciones y aún no hay beneficios económicos, aunque el capital invertido por los socios va en aumento ante las crecientes posibilidades de negocio. Roger Gotarrodona explica que se trata de una empresa de ciclo lento, donde los beneficios económicos tardan en llegar, pero están asegurados gracias a la mejora del producto que aporta la constante investigación. Al ser una spin-off, Sanifit está estrechamente vinculada a la Universidad de las Islas Baleares. Los dos investigadores y directivos de la empresa, Bernat Isern y Joan Perelló, fueron premios de licenciatura en 2001 y 2002 y su trabajo de investigación se desarrolló en los laboratorios de litiasis renal del recinto universitario.