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Alfonso Cortina crea una empresa consultora para detectar inversiones

El ex presidente de Repsol funda Pair Wise tras ser contratado como asesor por Rothschild y el fondo TPG

Alfonso Cortina crea una empresa consultora para detectar inversiones
Alfonso Cortina crea una empresa consultora para detectar inversiones

Convertido en asesor de un gran fondo de capital riesgo, Texas Pacific Group (TPG), y de Rothschild, el banco privado y de inversión más antiguo del mundo, Alfonso Cortina ha decidido establecerse por su cuenta. El ex presidente de Repsol YPF y de la inmobiliaria Colonial ha creado una empresa de asesoramiento de inversiones que ha bautizado como Pair Wise. Y, según datos del Registro Mercantil, es socio único y la ha inscrito recientemente.

Además de prestar a terceros servicios de información y asesoramiento para la inversión en empresas, en el objeto social también figura 'promover actos y operaciones por cuenta ajena', entre otras actividades. El ejecutivo, conocido en el panorama empresarial como un hombre del ex vicepresidente económico del PP Rodrigo Rato, ha aportado un capital inicial de 100.000 euros para la empresa con sede en Madrid, que comenzó sus operaciones el pasado 16 de mayo.

Fue un mes antes cuando Cortina se convirtió en el fichaje estrella del banco Rothschild, con más de doscientos años de vida. El pasado 10 de abril, la entidad le nombró miembro del consejo asesor europeo, órgano consultivo donde es el único español y al que pertenecía la ex ministra y ex vicepresidenta Loyola de Palacio, fallecida a principios de año.

Asimismo, el empresario ha sido designado senior advisor para España y también para Latinoamérica. Este ingeniero industrial y licenciado en Economía (Madrid, 1944) ya pasó por la banca en los ochenta cuando ocupó cargos ejecutivos en el BBV, el Hispano Americano y el Zaragozano.

Escasamente dos semanas después del nombramiento, el fondo TPG le fichó también como senior advisor y máximo representante del fondo en España para que le aconsejara oportunidades de inversión en un mercado en el que quiere crecer. Sobre la posibilidad de que el asesoramiento a varias empresas interfiera en esta labor, un portavoz señaló que Texas Pacific no quiere hacer comentarios.

Cuando contrató a Cortina el fondo ya estaba metido de lleno en la batalla por el control de Iberia por la que ha hecho una oferta aún no vinculante. Algunos expertos ligan el nuevo puesto del ejecutivo en TPG a la búsqueda de un núcleo duro de empresas españolas para la aerolínea de bandera. No en vano, este ejecutivo acumula experiencia y contactos en el mundo financiero, constructor, petrolero e inmobiliario.

La creación de una compañía propia permitirá ahora a Cortina canalizar los ingresos de los dos contratos de asesoramiento, aunque Pair Wise no parece estar cerrada a nuevos clientes.

En el mundo empresarial, el directivo ha desarrollado un perfil más bajo que su hermano, Alberto Cortina y su primo, Alberto Alcocer, aunque en ocasiones los destinos profesionales han estado unidos. Alfonso Cortina entró en los ochenta en Construcciones y Contratas -gestionada por los Albertos, casados con las propietarias, Alicia y Esther Koplowitz-, para hacerse cargo de la cementera Portland Valderrivas. Después de la ruptura, se mantuvo en el grupo y fue nombrado en 1990 presidente de esa filial y vicepresidente de la constructora en 1995.

Llegó a la presidencia de Repsol en junio de 1996 tras la victoria electoral del PP, un cargo que ha ocupado durante ocho años. El 27 de octubre de 2004 fue relevado por Antonio Brufau, un hombre de La Caixa, principal accionista hasta el desembarco de Sacyr el año pasado. Ahora Cortina está libre de las cláusulas de incompatibilidad fijadas en el acuerdo de salida que le prohibían trabajar directa ni indirectamente en una empresa de energía durante dos años. El impedimento expiró seis meses antes de ser contratado como asesor.

La indemnización más polémica

La salida de Alfonso Cortina de Repsol YPF ha sido el episodio más polémico en su trayectoria. El consejo, ya presidido por su sucesor Antonio Brufau (ex director general de La Caixa), aprobó en diciembre de 2004 pagar al ex presidente una indemnización sin precedentes de 20 millones de euros. Una cantidad equivalente a cinco años de retribución en el puesto.

Una parte de ese montante (1,5 millones de euros) correspondió a la compensación por no concurrencia, es decir por respetar la incompatibilidad y no trabajar en el sector energético durante dos años. Según explicó Repsol en su día, Cortina renunció después de que la mayoría de los consejeros 'le pidiera una nueva presidencia y otra orientación para la empresa'.

Tras dejar la petrolera en octubre de 2004, tres meses después el directivo fue elegido para relevar a Ricardo Fornesa (ex presidente de La Caixa y ahora presidente del holding empresarial de la caja que saldrá a Bolsa) en la presidencia de la inmobiliaria Colonial. El cargo le duró menos de dos años, hasta octubre de 2006, cuando el promotor sevillano Luis Portillo asumió el control del capital y también del consejo para fusionarla con Inmocaral.

Ahora, Cortina vuelve a estar ligado indirectamente a Repsol después de que la Mutua Madrileña, en la que es consejero, anunciase el viernes su entrada en la petrolera tras comprar el 1,4%.