Pequeños Gigantes. Inquiba

Inquiba limpia y abrillanta los hogares europeos

Juan Carmona tuvo que levantar suempresa tras unincendio en 1981. En esta segunda etapa, Inquiba fabrica marcas blancas de limpieza para las principales cadena

Yo nunca pensé en fundar una empresa. Lo que constituí fue un negocio como medio de supervivencia¢. Así define Juan Carmona los inicios de Inquiba, empresa dedicada a la fabricación de todo tipo de detergentes y productos de limpieza y aseo personal asentada en Guareña (Badajoz). Hace cuatro décadas, Juan Carmona tomaba cada día su bicicleta para ir vendiendo jabones casa por casa. Hoy dirige un grupo empresarial que factura 30 millones de euros y que a la vuelta de tres o cuatro años triplicará esta cifra ¢a poco que cuajen las alianzas internacionales en las que trabajamos¢. De hecho, fabrica marcas blancas para El Corte Inglés, Carrefour, Aldi, Ahold, Lidl, Tengelmann, Auchan, Dia y Plus, y cuenta con marcas propias como Valoas, Cada Día, Gesmil o Careba. Ahora que ya está todo preparado para pasar el testigo a la segunda generación ­cuatro de sus cinco hijos se han incorporado a la empresa­, Carmona echa atrás la vista y recuerda que el camino no ha sido fácil, y que estuvo plagado de ¢errores y algunos aciertos¢.

Y es que no una vez, sino dos, tuvo que levantar su industria de la nada. En 1973 puso en marcha el negocio de distribución de productos de limpieza, construyó las primeras naves y empezó a fabricar y distribuir. Ocho años después todo se derrumbó: un incendio acabó con la fábrica. ¢Y nos encontramos peor que al principio; sin producción ni ventas, con deudas y una plantilla a la que pagar¢. Son años difíciles, siempre al borde de la suspensión de pagos. Pero en 1984, ayudado por su mujer,María, ¢que ha tenido un papel fundamental en la trayectoria de la empresa¢, da un giro a la situación. Decide centrarse en los clientes más solventes, cambia deestrategia comercial y empieza a apostar por lasmarcas blancas, ¢porque no le veía futuro a la distribución¢. Poco a poco, Inquiba remonta el vuelo ¢y a principios de los noventa ya podemos decir que pasamos a ser una empresa¢. Empezando ¢en tercera división, porque nadie nos conocía¢, va abriéndose un hueco en las estanterías de las grandes cadenas a fuerza de calidad y seriedad. Incorpora también nuevas divisiones: Trex (ahora Ingrap), de robótica, que fabricaba inicialmente las máquinas para Inquiba y ya atiende además a otros clientes; Extremeña de Envasado, que produce envases para productos de limpieza y aseo a la medida del cliente; Enprolim, especializada en envasar detergentes; Tecnoquímica Extremeña, que fabrica el esterquat, componente principal del suavizante y, más recientemente, Inquiba Comercial, encargada de distribuir los productos de Inquiba por toda Europa y también de comprar y envasar productos de otras marcas.

Hace una década, la factoría extremeña da otro salto cualitativo cuando empieza a incorporarse la segunda generación generación Carmona. Los aires nuevos traen tres avances: implantación de las nuevas tecnologías informáticas, cambio en la estructura de la empresa para dar su propio espacio a cada división y renovación y especialización de la plantilla. ¢Nuestros sistemas informáticos estaban totalmente obsoletos y fuimos implantando otros nuevos. Además, ahora estamos culminando programas propios, en los que llevamos cuatro años trabajando, que están entre los más punteros y permiten conocer y controlar al instante todos los datos de la empresa: stocks,mezclas y calidades de los productos, producción, etc.¢. Respecto a la renovación de plantillas, Juan Carmona señala que hasta hace pocos años la mayoría de los trabajadores ¢eran los que empezaron con nosotros, con mucha experiencia pero poca cualificación. Ahora hemos incorporado químicos, ingenieros, informáticos, economistas..., es decir, los mejores que existen, a los que damos formación¢. No se le pasa por la cabeza cambiar de ubicación.

¢Estamos en un punto estratégico dentro del triángulo Lisboa- Madrid-Sevilla, con la ventaja de que el suelo es barato, lo que facilita la expansión, y con suficientes alicientes ­trato cercano con los trabajadores y gran calidad de vida­ para que la mayoría de nuestra gente no dude en quedarse¢.

Datos básicos

Localización.Inquiba está ubicada en Guareña, localidad de 7.000 habitantes cercana a Mérida. Sus instalaciones ocupan alrededor de 20.000 metros cuadrados. Cuenta con 120 trabajadores y facturó durante el último ejercicio 30 millones de euros, cifra que triplicará a la vuelta de cuatro años con un plan de alianzas internacionales, ya iniciado con la francesa Linoissier.

Tecnología.El creador de la empresa arrancó adaptando una máquina de churros para fabricar cera de suelos. Hoy Inquiba cuenta, entre otras filiales, con una empresa de robótica que diseña la maquinaria, tanto para el envasado de productos como para la fabricación de los envases, de acuerdo con la petición del cliente. También desarrolla máquinas a medida para clientes externos.

Innovación.Dispone de un departamento de I+D para el desarrollo de nuevos productos y mejora de los procesos; un laboratorio que analiza continuamente la calidad de lo que se fabrica y otro que examina los productos que hace la competencia, con el fin de desarrollar nuevos componentes. La cuarta parte de la plantilla está compuesta por técnicos de alta cualificación en química, informática e ingeniería de sistemas, que reciben formación específica en la propia empresa.

El futuro por las alianzas internacionales

Con la capacidad innata de la que hace gala, Juan Carmona no duda en apuntar que el futuro será de quien tenga la capacidad de constituir alianzas internacionales. 'El sector de la distribución está cada vez más concentrado. Ya el 60% está en manos de cinco empresas, mientras que los fabricantes estamos muy dispersos'.

Esto hace que las grandes cadenas, tipo Carrefour, donde las decisiones se toman en la matriz, estén buscando a quien les garantice que sus productos puedan llegar a cualquier lugar de Europa. 'Con la estructura actual, los costes logísticos locales no son competitivos y sólo con alianzas puede afrontarse el desafío'.

Inquiba ya ha dado el primer paso. Hace un año estableció una joint venture con la francesa Linossier, líder europeo en la fabricación de pastillas detergentes, abrillantadores, antical, etc., para lavavajillas, constituyendo Spaintab. De esta manera, la empresa extremeña se encarga de fabricar y distribuir este producto, cada vez más demandado, en el mercado ibérico. 'Este es el futuro', dice Carmona.

De hecho, Inquiba ya está en negociaciones con otros grupos del sector de la limpieza y aseo personal, que no quiso desvelar, para establecer alianzas similares. Si cuajan, la actual facturación de 30 millones de euros podría dispararse en pocos años hasta los 100 millones.