Finanzas

Mapfre ofrecerá a los mutualistas de MVA cobrar en metálico

Los términos de la fusión de Mapfre y Mutua Valenciana Automovilista (MVA) han sido definidos. Cada uno de los 255.000 clientes de la entidad absorbida recibirá 14 acciones de Mapfre Automóviles. A raíz de la operación, la filial de la mayor aseguradora de España realizará una ampliación de capital de 726.031 euros. Mapfre ofrecerá en el futuro a los nuevos accionistas un mecanismo para desprenderse de sus títulos, que no cotizan.

La absorción de Mutua Valenciana Automovilista (MVA) por Mapfre Automóviles ha culminado. El mes pasado, ambas entidades aprobaron su integración en sendas juntas generales extraordinarias. La operación fue propuesta a finales de 2006. Entonces, las empresas anunciaron que MVA cedería a la filial de la compañía madrileña su cartera de automóviles, que constituye la parte fundamental de su negocio. El resto pasaría a depender de otras compañías del grupo Mapfre. Además de trabajar en autos, MVA disponía de licencia para operar en los ramos de incendios, daños a los bienes y responsabilidad civil general.

Tras la integración de la entidad valenciana, Mapfre Automóviles emitirá 3,6 millones de acciones nuevas de 0,20 euros de valor nominal cada una. Estos títulos serán distribuidos en igualdad de condiciones entre aquellas personas que fuesen mutualistas de MVA el pasado 26 de junio. En total, la subsidiaria de Mapfre realizará una ampliación de capital de 726.031,60 euros.

MVA cuenta con cerca de 255.000 clientes, por lo que cada uno de ellos percibirá unas 14 acciones de la filial Mapfre Automóviles, no de la matriz, Mapfre, SA. Al tratarse de acciones que no fluctúan en el mercado, no intervendrá en el proceso de entrega ninguna entidad financiera. La ecuación de canje ha sido establecida por la consultora KPMG de acuerdo con las cuentas de MVA del ejercicio 2006.

MAPFRE 1,86 1,75%

Desde el grupo que preside José Manuel Martínez sostienen que, por imperativo legal, no ha resultado posible retribuir a los socios de MVA mediante otras alternativas distintas, como la percepción de efectivo. No obstante, en Mapfre afirman que 'se establecerán los mecanismos necesarios para dotar de liquidez a las acciones entregadas a los mutualistas de MVA, de manera que aquellos que estén interesados en la venta de dichos títulos puedan proceder a la misma'.

La mayor aseguradora de España prevé mantener informados del proceso a los mutualistas de la firma valenciana a través de anuncios en prensa y cartas individualizadas. Asimismo, el acuerdo suscrito entre Mapfre y MVA contempla 'la plena garantía de los derechos de los asegurados, de los empleados ver despiece y de la red de mediadores, así como la continuidad de las actividades de las filiales de MVA y de los servicios de gasolinera, taller de reparaciones y radio-taxi que se prestan a los asegurados'.

La asimilación de MVA ha permitido a Mapfre ganar 1,4 puntos de cuota de mercado, hasta el 21,4% en la Comunidad Valenciana. No obstante, la situación de la firma absorbida es delicada. En 2005, anotó unas perdidas 10 millones de euros. Su volumen de primas ascendía a 110 millones.

Directivos reubicados

Los altos cargos de la Mutua Valenciana Automovilista (MVA) tendrán la oportunidad de integrarse en la primera aseguradora nacional. Mapfre ofrece esta posibilidad a los directivos que no formen parte del consejo de administración de la aseguradora absorbida. Los ejecutivos podrán entrar a formar parte de cualquier filial del grupo Mapfre 'con un puesto de nivel de responsabilidad y retribución no inferior al que actualmente desempeñan'.

Integración de los empleados en la mayor aseguradora española

El protocolo de fusión de Mapfre Automóviles y la Mutua Valenciana Automovilista (MVA) también alude al futuro de los 390 trabajadores de la entidad absorbida.

Según el escrito, el personal de MVA 'se integrará en Mapfre Automóviles en las condiciones económicas y laborales que cada uno de los componentes de la plantilla tiene actualmente en MVA'. Y prosigue, 'sin perjuicio de ello, se procederá a negociar con los empleados, a través de sus representantes sindicales, la homogeneización de sus condiciones laborales con las establecidas en el convenio colectivo del grupo asegurador Mapfre, sin que dicha homogeneización pueda representar para cada empleado, en cómputo global, unas condiciones económicas y laborales menos beneficiosas que las actualmente tenga establecidas en MVA'.

Mapfre se compromete, además, a dar a sus nuevos trabajadores la formación necesaria para desempeñar las funciones que se les asignen en la compañía.

La multinacional se embarca en un rosario de compras en casa

Cuando Mapfre anunció el año pasado su intención de dejar de ser una mutua para convertirse en una sociedad anónima apuntó como una de las razones su voluntad de crecer en el extranjero y batirse, cara a cara, con las grandes multinacionales del seguro.

A pesar de que el grupo que preside José Manuel Martínez ha protagonizado varias compras en el exterior -entre las que destacan la del negocio de autos de la italiana Cattolica y la de la compañía turca Genel Sigorta-, también realiza movimientos en el territorio nacional.

Mapfre ha aprovechado el nuevo marco presentado por la ley de mediación para reforzar su presencia en el canal de bancaseguros, donde cuenta con una alianza estratégica con Caja Madrid. Así, la mayor aseguradora española se ha hecho en los últimos meses con participaciones del 50% en las aseguradoras de vida de Bankinter, Caja Castilla-La Mancha y, desde hace días, Caja Duero. Mapfre venderá junto a su nuevos socios productos de vida riesgo, ahorro y planes de pensiones.