Coyuntura

El crecimiento del déficit comercial se modera y sólo aumenta al 6,7%

El déficit comercial español aumentó a un ritmo del 6,7% en los cinco primeros meses del año. Se confirma así la desaceleración en el saldo negativo del comercio exterior que comenzó a moderar su crecimiento a finales de 2006. A pesar del dato, España, con un agujero comercial de 37.900 millones, sigue situada entre los países más deudores en porcentaje de PIB.

Las exportaciones de bienes de equipo y del sector del automóvil (el 40% de las ventas españolas al extranjero) han ayudado a que el déficit comercial aumente tres veces menos de enero a mayo que en el mismo periodo de 2006, cuando lo hacía a un 19,6%, según los datos que ayer hizo públicos el Ministerio de Industria. Con esto, el déficit comercial creció un 6,7% respecto al mismo periodo del año anterior. En 2005, el saldo negativo aumentaba un 34,3%, con lo que la bajada en dos años ha sido de 27 puntos.

El secretario de Estado de Comercio, Pedro Mejía, adelantó a este periódico hace dos días que el Gobierno espera que las exportaciones crezcan este año entre un 6,5% y el 7,5% de media, mientras las importaciones lo hagan entre un 7% y un 8%. Los datos de Industria muestran que en los primeros cinco meses del año exportaciones e importaciones crecen a la misma tasa, un 6,7% interanual y cercanas a las previsiones para todo el año.

La buena noticia que supone la ralentización del ritmo de crecimiento del saldo comercial se ha dado, en gran parte, gracias al sector del automóvil (cerca del 20% del las exportaciones). La venta de coches y motos al extranjero supuso 14.669 millones de euros de enero a mayo, lo que hizo que creciera un 12,4% más que el mismo periodo de 2006; aunque el saldo sigue siendo negativo en el conjunto del sector automovilístico (2.662 millones de déficit). Los bienes de equipo también contribuyen a un mayor acercamiento entre exportaciones e importaciones. El sector (un 21,2% del total de exportaciones) aporta a España 16.018 millones de euros aunque crece a un tímido 4,2%.

Las importaciones de productos energéticos (un 13% del total) ayudaron igualmente al saldo final ya que se redujeron un 7,9% en tasa interanual, al tiempo que las compras de petróleo y derivados cayeron un 10,3%. Sin embargo, las compras de gas se incrementaron un 1,8%. Este sector presenta también una reducción en las exportaciones que bajaron un 15,8% respecto a 2006.

China se consolida

China se asienta como el cuarto proveedor español. Su capacidad exportadora se aprecia en España en un crecimiento del 37,4% de sus exportaciones respecto al mismo periodo de 2006, alcanzando 6.960 millones de euros. Asia coge fuerza así y se sitúa en segundo lugar en exportaciones a España, con un 16,7 % del total de importaciones españolas (18.894,6 millones). El principal proveedor español sigue siendo la Unión Europea que aporta el 59,7% del total de entradas.

Las exportaciones han seguido, en cambio, el cauce habitual y fue la Europa de los Veintisiete el principal destino de los productos españoles. La cifra, que alcanzó un 71% del total de ventas aumentó un 7,2% respecto a los cinco primeros meses de 2006. Alemania, con un crecimiento económico entorno al 3%, se consolida como el segundo destino de los bienes españoles con un 10,9% del total y creciendo al 7,7%. Sólo le adelanta Francia que importa el 20% de los bienes españoles destinados al exterior.