Proyecto de ley

Los partidos piden al Gobierno que eleve las ayudas por hijo

En campaña electoral, el Gobierno no se encontrará con un camino de rosas para aprobar en el Congreso el proyecto de ley por el que se acompañará cada nacimiento y adopción con ayudas de 2.500 euros. Todos los grupos parlamentarios de la oposición le pusieron ayer condiciones para darle su apoyo.

Más de 18.000 solicitudes de ayudas por hijo están ya registradas en el Ministerio de Trabajo, departamento que tramitará a partir de septiembre por el procedimiento de urgencia el proyecto de ley que las hará posibles. Los grupos de izquierda condicionaron ayer su respaldo al mismo a que se incorpore una corrección según niveles de renta, pues la concesión de 2.500 euros a todas las familias por igual les parece una medida poco progresiva. En este aspecto incidieron Izquierda Unida, Esquerra Republicana de Cataluña y el Bloque Nacionalista Gallego, socios habituales del Gobierno en esta legislatura.

ERC concretó lo que serán sus enmiendas al proyecto de ley: en ellas pedirá que las rentas superiores a 50.000 euros anuales no se puedan beneficiar de los 2.500 euros por hijo, sino de una cantidad menor. El ahorro que comportaría esta iniciativa serviría para que las madres con ingresos inferiores ingresaran hasta 3.500 euros por cada nacimiento o adopción. Caldera negó tal posibilidad. Además, los republicanos exigirán que las ayudas tengan carácter retroactivo a partir del 1 de enero de este año, igual que el PP.

IU pondrá también otras condiciones para votar a favor del proyecto. El diputado Joan Herrera avanzó que exigirá que se destine en 2008 el mismo dinero para la aplicación de la ley de Dependencia, lo que supondría aumentar en casi 350 millones la partida inicialmente estudiada por Economía. IU reclama también gratuidad para la educación comprendida entre cero y tres años, dentro de la universalización de derechos a la que ya se ha comprometido el Ejecutivo.

En las intervenciones de los grupos hubo un denominador común: ninguno de ellos cree que las ayudas de 2.500 euros por hijo resuelven el problema de la caída de la natalidad. Más bien consideran que se trata de una 'medida electoralista' que las formaciones de izquierda creen propia de la derecha. También hicieron un juicio parecido el PNV y CiU, muy críticos con la forma en que el presidente del Gobierno anunció estas ayudas y también con la falta de respeto que supone, argumentaron, para las autonomías.

500.000 beneficiarios, la mayoría de clase media

La razón por la que el Gobierno haya decidido no dar un carácter progresivo a las ayudas de 2.500 euros por nacimiento o adopción está relacionada con las dificultades existentes para introducir correcciones a partir de los niveles de renta. Así lo explicó ayer el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, en el Congreso, con los datos que maneja su departamento: se calcula que sólo hay 67.000 madres, el 1,09% del total, que tienen ingresos por encima de los 60.000 euros anuales. Rebajar a este colectivo las ayudas de 2.500 euros, argumentó el ministro, daría lugar a unos mecanismos de control 'que llevarían aparejados más costes que beneficios'. Esta es la razón fundamental, alegó, para que el Ejecutivo haya dado un carácter universal a estas ayudas, que beneficiarán anualmente a cerca de 500.000 madres, la mayoría de clase media, en toda España.