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Los máximos del euro reducen a la mitad la subida del S&P 500

Los máximos históricos del euro tienen sus repercusiones bursátiles: el S&P 500 gana un 8,6% en lo que va de año, pero esa revalorización se queda en un 3,7%, cuando es traducida en euros. La forma de solventar este problema es hacer una cobertura del riesgo divisa, una práctica poco habitual en los fondos que se venden en España.

Apesar de caídas ocasionales, como la sufrida el pasado viernes, el hecho es que Wall Street cotiza en niveles récord. El S&P 500 y Dow Jones bordean sus máximos históricos o hacen uno nuevo casi en cada sesión y el Nasdaq cotiza a su mejor nivel desde 2001. Pero los inversores europeos tienen complicado aprovechar el tirón americano. Un ejemplo basta para hacerse una idea: el S&P 500 logra en 12 meses una rentabilidad del 23,4%; sin embargo, medido en euros, el avance se queda sólo en un 12,7%.

El avance del euro, que ha ganado un 16% contra el dólar desde 2005, el último bajista de la moneda, añade una complicación a los inversores que apuesten por activos denominados en dólares. La manera de sortear el obstáculo de la divisa es hacer coberturas con productos derivados. 'Para una persona física con un capital limitado, comprar coberturas contra el riesgo de divisa resulta poco atractivo y lo más barato es acudir a un fondo que incluya directamente esta cobertura', aconseja Miguel Rona, responsable en España de la gestora Invesco.

Parece sencillo a priori, pero en el mercado español no es tan fácil. 'Aproximadamente sólo un 7% de los fondos que se comercializan en España para invertir en renta variable norteamericana tienen cubierto el riesgo divisa', advierte Víctor Alvargonzalez, director general de Profim, una empresa independiente especializada en asesoramiento de fondos.

Aunque la tendencia se da desde que el euro empezó a fortalecerse, en el año 2003, la brecha entre la rentabilidad en dólares y en euros es ahora más grande que nunca. Desde que Wall Street tocó suelo en octubre de 2002, tras la crisis de la burbuja tecnológica, el S&P 500 gana un 97,7% en dólares, pero sólo un 41% en euros.

En cualquier caso, para inversores de largo plazo se desaconseja hacer una cobertura de riesgo. 'En un horizonte de inversión superior a tres o cuatro la divisa suele tener una influencia bastante limitada', afirma Javier Ruiz, de Dexia Assset Management. 'Las divisas pueden tener rachas, pero a largo plazo siempre vuelven a su cauce, siempre terminan moviéndose dentro de un rango' corrobora Sasha Evers, de Mellon Global Investments.

El euro se ha apreciado un 4,8% desde enero y cotiza por primera en su historia a más de 1,38 dólares por unidad.

La gestión de la divisa. Claves para comprender la coyuntura

¿En qué consiste un contrato de cobertura de swap?

Es una operación de derivados que consiste en una permuta financiera. Normalmente, los contratos de swap se utilizan en coberturas de tipos de interés, pero también se pueden hacer con divisas. El acuerdo es entre dos partes y suele llevarse a cabo fuera del mercado organizado. El interesado contrata un tipo de cambio fijo en un plazo de tiempo determinado y a cambio tendrá que pagar una prima.

¿A qué inversores les interesa cubrir el riesgo divisa?

La teoría dice que la trayectoria histórica de las divisas tiende a estabilizarse, por lo que a los inversores con un perfil de largo plazo no les interesa realizar operaciones de cobertura de riesgo. Los expertos señalan que en las inversiones superiores a tres años, no resulta rentable hacer operaciones de cobertura. Por contra, en inversiones con una duración inferior a 12 meses si es aconsejable una cobertura del riesgo.

¿Cuál ha sido la evolución del euro contra el dólar en los últimos años?

Aunque el euro está oficialmente en circulación desde el año 2002, la moneda cotiza en los mercados desde 1999. En su primer año perdió un 13,76% y entre el año 2000 y 2002 cotizó a menos de una unidad por dólar. Desde los mínimos de 0,82 dólares de octubre de 2000, la moneda ha ganado más de un 68%. La divisa comunitaria empezó con 11 miembros, representa ahora a 13 países y el año que viene, a 15.

¿Qué razones explican la fortaleza de la moneda europea?

Una coyuntura generalizada de debilidad del dólar está beneficiando a todas las monedas. La aceleración económica de la eurozona y la política de diversificación de las reservas en divisas de los bancos centrales mundiales apuntala la tendencia del euro. Por otro lado, la expectativa de reducción de la brecha de tipos de interés entre EE UU y Europa, favorece la toma de posiciones especulativas contra el dólar.