Competencia

Nadia Calviño amplía sus competencias en la reestructuración que prepara la CE

Nadia Calviño, actual subdirectora general de Fusiones en la Comisión Europea, ampliará su cartera para cubrir también los casos de abuso de posición dominante y la lucha contra los carteles empresariales. El aumento de sus atribuciones forma parte de la reestructuración de la dirección general de Competencia que prepara la comisaria Neelie Kroes.

La antigua directora general de Competencia, Nadia Calviño, dejó su puesto en España para convertirse en Bruselas en la máxima autoridad en materia de fusiones y adquisiciones de empresas. Ha pasado menos de un año desde entonces y la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, ya quiere conferirle nuevas atribuciones.

Fuentes de la Comisión Europea aseguran que Calviño (La Coruña, 1968) asumirá también en breve la subdirección general de Antitrust, plaza cubierta ahora de manera provisional. El nombramiento de Calviño forma parte de la reorganización del departamento que Kroes espera aprobar en los próximos días.

La funcionaria gallega pasará así a ocuparse de casos tan importantes como el de Microsoft, compañía acusada de abuso de posición dominante en 2004 y que desde entonces no ha acatado plenamente las órdenes dictadas por la CE. La cartera de Calviño también incluirá expedientes como el reciente contra Telefónica, multada el pasado día 4 con 151,8 millones de euros por frenar la competencia en el acceso a Internet por ADSL. La operadora española ya ha anunciado que impugnará esa decisión ante el Tribunal de Justicia de la UE.

Calviño, previsiblemente, tendrá mucho más trabajo en el área de los carteles empresariales. Kroes ha convertido la batalla contra los pactos de precios en una prioridad de su departamento. Desde que asumió el cargo hace tres años, ha impuesto multas por un valor superior a los 4.000 millones de euros. Y ha batido tanto el récord de la mayor sanción individual por ese concepto (479 millones de euros al fabricante de ascensores alemán ThyssenKrupp) como de la colectiva (992 millones al cartel de los ascensores).

La subdirectora general continuará también ocupándose de las fusiones, un área en el que a finales del mes pasado se cobró su primera pieza. Bruselas prohibió al mediático Michael O'Leary, propietario de Ryanair, comprar la aerolínea irlandesa Air Lingus. La compañía irlandesa también ha anunciado que recurrirá la decisión ante los jueces comunitarios.

Moral baja

Esos jueces constituyen, a priori, la principal amenaza para el departamento de Kroes y, en concreto, para los servicios que dirige Calviño. Esta misma semana reconocieron por primera vez el derecho de una empresa a ser indemnizada por los errores cometidos por los funcionarios comunitarios durante la tramitación de un frustrado proceso de fusión.

La sentencia ha supuesto otro mazazo para un organismo que desde 2002 ha sufrido importantísimos varapalos judiciales. Los jueces anularon primero tres vetos a fusiones y las sentencias vilipendiaron a la CE por su falta de respeto al derecho de defensa de las empresas. Bruselas hizo propósito de enmienda sólo para encontrarse poco después con una sentencia que la acusaba de falta de rigor al autorizar la fusión de dos discográficas. La moral de las huestes de Calviño se encuentra lejos de su mejor nivel.

Liberalización y 'telecos'

España fue uno de los países de la Unión Europea donde menos bajaron los precios de los servicios de telecomunicaciones entre 1996 y 2004, alrededor del 10%, frente a descensos de más del 30% en Alemania y Luxemburgo.

Los precios de estos servicios, que incluyen telefonía fija, móvil y acceso a internet, cayeron un 22% de media en los 15 miembros más antiguos de la UE en el periodo, según un informe de la Comisión Europea.

En su estudio, el Ejecutivo comunitario muestra la estructura de los mercados europeos de las telecomunicaciones, aún controlados mayoritariamente por los tradicionales operadores dominantes.

En el caso de España, Telefónica controla el 76,8% de las llamadas locales, el 72,2% de las nacionales y el 66,1% de las internacionales. A escala comunitaria, los dominantes concentran de media el 70,9% de las llamadas locales, el 68,5% de las nacionales y el 59% de las internacionales.