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Españoles en busca del sueño americano

Los incentivos laborales que ofrece EE UU atraen a muchos profesionales. Unos regresan, pero otros se quedan

Españoles en busca del sueño americano
Españoles en busca del sueño americano

Se trasladaron a un nuevo país, donde el suelo les pareció más fértil para llevar a cabo sus sueños. Las raíces, más temprano que tarde, empezaron a fortalecerse, y hoy algunos españoles han hecho de Estados Unidos su nuevo hogar. La falta de oportunidades laborales o los bajos salarios que se pagan en algunos sectores de la economía española propician la fuga de talentos, que optan por buscar nuevos horizontes. Por eso, muchos españoles que han decidido permanecer a medio o largo plazo al otro lado del Atlántico han hecho de EE UU su nuevo hogar. Echan raíces, compran casas, montan su propio negocio o forman familias, por lo que la vuelta les cuesta más.

Es el caso de Patricia Gutiérrez, empresaria y consultora establecida en Nueva York desde hace 10 años. 'Tardé años en sentirme como en casa, Nueva York tiene muchas desventajas, pero también ventajas. Aquí mi empresa, Mithra Advisors, una consultoría de comunicación estratégica y desarrollo de negocio, funciona'. Gutiérrez se casó hace un año con un estadounidense, y sus vínculos con esa nación se han vuelto más fuertes.

Por su parte, el malagueño Patricio Núñez, todavía lamenta haber tenido que dejar España debido a la falta de ofertas laborales. Después de haber viajado a los 21 años a EE UU para estudiar en la Universidad Estatal de San Francisco y acumular ocho años de experiencia en la cadena de noticias de la CNN en México, decidió volver a España en el año 2000 para probar suerte y quedarse en la tierra que le vio nacer. 'Vendí todo lo que tenía (en México) y regresé a España, pero tuve que regresar por la falta de oportunidades', admite. Actualmente, Núñez trabaja como productor de noticias de Univisión en Los Ángeles, la cadena de televisión latinoamericana más grande de EE UU, y es uno de los 13.590 españoles que han obtenido la residencia legal en EE UU en los últimos 10 años, según datos del Departamento de Seguridad Nacional de aquel país.

La residencia legal es un procedimiento que no sólo permite a los inmigrantes establecerse de forma indefinida y legal, sino que marca el inicio del camino a la naturalización, que se consigue tras cinco años de residir de forma continuada en cualquier estado del país. Las estadísticas, además, señalan que entre 1996 y 2006, un total de 9.696 españoles han jurado lealtad a la bandera estadounidense y se han convertido en ciudadanos, ganándose con ello el derecho a recibir todos los beneficios que la ley de ese país confiere, y perdiendo al mismo tiempo ciertos privilegios que la ley española les otorgaba.

Un apartado del sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España lo confirma. 'Los españoles que, además de nuestra nacionalidad, ostentan la del país en el extranjero donde residen, deben tener en cuenta que el Consulado de España puede estar limitado en cuanto a realizar determinadas actuaciones de protección ante las autoridades locales, por considerarles éstas no como extranjeros, sino como ciudadanos del país'.

Algunos de los españoles que viven y trabajan en la competitiva Nueva York u otras ciudades estadounidenses han intentado 'volver a casa'. Muchos con éxito y esfuerzo. Otros, asustados por los bajos salarios, los extensos horarios, el escaso reconocimiento de la experiencia en muchos campos y, en suma, la complicada readaptación a la cultura laboral han terminado comprando el billete para aterrizar de nuevo en suelo americano.

La mayoría de los españoles que hablan de su experiencia como residentes en Estados Unidos mencionan siempre su deseo de volver a largo plazo a España, ya sea por razones familiares o porque consideran que una vez llegados a cierta edad, los costes en el terreno de la educación y la sanidad de vivir en el país terminan siendo demasiado elevados.

Una lotería muy particular

A mediados de los noventa las cosas no le iban bien a Antonio Ruiz. Nativo de Valdepeñas y licenciado en química, Ruiz veía su futuro laboral amenazado, lo que le obligó a pensar en un plan B. 'Siempre me llamó la atención el extranjero y la aventura, incluso consideré ir a Inglaterra', explica. Pero fue su padre el que le dio la pista al enseñarle un anuncio en el periódico de un bufete de abogados de Filadelfia que gestionaban la participación de sus clientes en la lotería de las green cards, las tarjetas verdes que avalan la residencia en Estados Unidos.

Antonio tuvo suerte, y hace 10 años fue uno de los 50.000 extranjeros que resultaron ganadores. Este sorteo se realiza todos los años, y en él se tienen en cuenta a los profesionales que viven en países que no tienen una inmigración masiva hacia la nación americana. El año pasado, 97 españoles resultaron favorecidos con una tarjeta de residencia estadounidense, país en el que se pueden establecer con los beneficios de la ley.

A su llegada a EE UU, Antonio trabajó en una empresa sin ánimo de lucro y con fines sociales, primero, y después encontró trabajo en un laboratorio de productos cosméticos, donde sigue trabajando hasta la fecha. A sus 43 años, ya se ha comprado una casa en una urbanización a las afueras de Nueva York, ciudad en la que vive y donde hace tres años se naturalizó.

Pese a que prefiere pensar que no echa de menos España y a su familia, sigue la actualidad del país por la televisión e Internet. También asegura que si pudiera encontrar un 'un trabajo con un salario decente' volvería a su tierra natal.