Regulación

El juego tradicional y el 'online', enfrentados sin reglas ni árbitros

Las apuestas por Internet están calando poco a poco en la sociedad española. Pese a que tradicionalmente se ha asociado esta actividad lúdica a países como Inglaterra, en 2006 el sector del juego 'online' facturó en España más de 400 millones de euros. Y ni uno sólo de esos euros revertió al fisco. Para el empresario tradicional, la situación de los nuevos operadores es "ilegal" y un caso claro de competencia desleal. æpermil;stos, sin embargo, reclaman una legislación acorde a sus necesidades y están "deseando pagar impuestos".

El enfrentamiento entre unos y otros se hizo patente el pasado martes en un encuentro de empresarios del sector que tuvo lugar en Madrid. Al acto, organizado por la plataforma 'First Tuesday', acudieron más de 80 personas que escucharon atentamente a los tres ponentes: Xavier Jane, country manager de 888.com, Sascha Badelt, Jaime Ferre, consejero delegado de OcioMedia (empresa que gestiona, entre otros, MundiJuegos.com) y Antonio Pulido, en representación del sector tradicional como presidente de la Asociación de Empresarios de Máquinas Recreativas (ANDEMAR) de Madrid.

Xavier Jane lo tiene claro: "Segmentar por regiones el juego 'online' es una soberana gilipollez"; según el country Manager de 888.com, el objetivo debe ser al menos una legislación estatal, aunque "vamos a un modelo de legislación europea". Los operadores de apuestas y juegos por Internet se quejan de que son las comunidades autónomas las competentes para normalizar el juego, mientras que ellos trabajan en un entorno global. Para Jane es incomprensible: "Si yo saco una licencia para la Comunidad de Madrid, ¿cómo controlo que alguien con wi-fi no opere desde Guadalajara? O, ¿podría un madrileño jugar, con su teléfono móvil, desde Zaragoza?".

"El problema técnico es superable, pero la inversión es prohibitiva", asegura Jaime Ferre, de OcioMedia. Para Jane la ausencia de legislación puede conllevar la aparición del fraude: "Las empresas que operamos somos serias, pero puede salir un chiringuito y organizar una buena".

Ambos coinciden en que quieren operar de forma legal en España, pagar sus impuestos y publicitarse como cualquier empresa cumpliendo la ley ya "el cliente tiene que estar seguro a la hora de jugar; el grado de confianza es básico", asegura el country manager de 888.com.

"El sector tradicional se la juega"

El panorama que pintan desde el sector tradicional del juego es muy distinto. Según Antonio Pulido, presidente de la Asociación de Empresarios de Máquinas Recreativas (ANDEMAR) de Madrid, "hay que respetar ciertos comportamientos éticos", algo que no hacen las empresas 'online'. "La legislación", continúa, "sólo nos ataca a nosotros" mientras los nuevos operadores trabajan desde paraísos fiscales y no corren riesgos de perder su licencia.

Pulido opina que "el juego es legal en España" y si una empresa desea entrar en el mercado "debe obtener su licencia y cumplir la legislación que quizá es mejorable, pero es la que hay". Además, según el presidente de ADEMAR, el juego en España es una oportunidad rentable ya que es un sector que crece del orden del 3% al 4% anual.

En ese crecimiento se basan los operadores tradicionales para asegurar que los nuevos actores del sector no son una amenaza o una competencia. Lo que sí denuncian es su propia situación: "Si nosotros nos anunciamos en un lugar prohibido nos jugamos la licencia; además, si operamos en Internet también nos exponemos a problemas" algo que, asegura, no les pasa a los demás.

En algo sí están de acuerdo todos: la administración debería poner punto final a la situación que vive el sector. Y si no lo hace es "porque es el verdadero promotor del juego en España", junto con "el chiringuito de la ONCE", en palabras de Xavier Jane. Una administración que, según el organizador del evento, Carlos Blanco, ni está ni se la espera.