Juan Ramón Ramos

'Se ha perdido 'fair play' entre las firmas españolas'

A los tres meses de su toma de posesión tiene claro cuál es su objetivo al frente de la firma: liderar en cinco años el mercado español. Entretanto, apuesta por la excelencia en la formación como herramienta para resistir las cada vez más agresivas campañas de la competencia por el talento

Pese a que hace poco más de tres meses que aterrizó en su nuevo puesto, Juan Ramón Ramos da la impresión de sentirse a sus anchas. Sereno y afable, el nuevo socio director de Landwell (firma legal de PricewaterhouseCoopers) rompe su discurso con quiebros de humor que no sólo sorprenden, sino que hacen entrever que maneja con soltura el arte de combinar seriedad y cercanía. Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona, socio de la forma desde 1997 y experto en el área de fiscalidad y fusiones y adquisiciones, Ramos analiza el mercado legal español con la autoridad y la distancia que proporciona dirigir un bufete con más de 800 profesionales.

¿Cómo se ven las cosas desde su nuevo puesto?

La verdad es que resulta un gran cambio. Desde el punto de vista personal, dirigir uno de los bufetes más importantes de España es una gran realización para mí y, al mismo tiempo, un gran reto. Pero poco a poco voy aterrizando. Ha sido relativamente fácil, porque uno de los grandes méritos de esta sucesión ha sido efectuarla en un momento en que el despacho está en líneas positivas de crecimiento y rentabilidad.

Normalmente hay una tendencia a cambiar las cosas cuando van mal, como ocurre en la política o en el fútbol. Las cosas son mucho más fáciles cuando entras en un entorno de crecimiento. El año pasado Landwell creció un 10,5% y a este cierre prevemos crecer entre el 14% y el 15%. Es algo tremendamente positivo.

Como usted ha señalado, la firma cuenta con una trayectoria de crecimiento envidiable en los últimos tiempos. ¿Hay algo entonces por mejorar en Landwell?

Yo creo que lo que hay que mejorar es el tamaño. Acabo de llegar de una reunión de PwC internacional y somos líderes en 16 de los 20 países en que tenemos mayor presencia. Nosotros hemos tenido siempre una posición muy clara en el mercado de las big four, donde somos líderes. Pero en asesoramiento legal local somos el cuarto bufete en España. Es algo grande, pero si somos líderes en 16 países aquí no queremos ser menos. No nos conformamos con la última plaza de la Champions, queremos ganar la Champions. En un periodo cercano a los cinco años queremos estar disputando el liderazgo del mercado de los servicios fiscales y legales en España.

El mercado legal español parece estar en plena ebullición. Llegan nuevas firmas extranjeras, se pactan alianzas y se suceden los fichajes. ¿Es difícil retener el talento?

Hay una gran demanda de servicios de especialización y alto valor añadido y el número de profesionales con esas características no es muy elevado. En ese sentido, estamos viviendo un cambio cultural. Antes existía un mayor fair play entre los diferentes bufetes, mientras que ahora estamos viviendo unos momentos en los que se producen campañas muy agresivas. En Landwell, por ejemplo, ésta es la época en que realizamos subidas de sueldo. Pues bien, tenemos grupos de personas a los que una misma firma ha estado llamando, presionando y diciendo que en cuanto tengan nuestra oferta les harán una oferta incrementándoles el sueldo. Son prácticas un poco decepcionantes desde el punto de vista humano, pero es lo que hay en el mercado. Nosotros le damos mucha importancia al tema de la formación y ése es uno de los valores que nos están permitiendo soportar la presión de la competencia.

Estamos en un momento en que los bufetes españoles comienzan a mirar a otras regiones, como Asia o Europa del Este. Ustedes tienen oficinas en todo el mundo, ¿hacia dónde mira Landwell?

Muchas veces se hace insistencia en que algún bufete abre oficina en Londres, y resulta que son dos abogados, tres, o incluso uno y medio. Nosotros, por poner un ejemplo, tenemos 2.000 profesionales en China. En India tenemos 3.000, ya que acabamos de fusionarnos con la mayor firma de abogados y asesores fiscales del país y ahora somos los líderes indiscutibles en ese mercado. Nuestra gran tarea ahora es dar a conocer al mundo empresarial que tenemos esa estructura, que realmente somos los que la tenemos. En China hemos sido nombrados asesores multidisciplinares de los juegos olímpicos de Pekín.

El año pasado la firma realizó diferentes operaciones estratégicas. ¿Cuál es el siguiente paso en los planes de expansión?

El año pasado integramos el equipo de administrativo de Deloitte, pero la operación más significativa fue la incorporación de un despacho pequeño de mucho prestigio, Roig Arán, además de pequeñas incorporaciones de expertos en distintas materias. Pero sólo llevo tres meses en el cargo y todavía estoy haciendo mi propio plan de negocio, es un poco pronto para responder a eso. Nosotros tenemos un tradición continuada de incorporación de pequeños despachos y profesionales de prestigio. Cada año realizamos tres o cuatro operaciones de ese tipo y vamos a seguir en esa línea. En cuanto a la posibilidad de realizar operaciones de más calado, no descartamos nada. Para ser líder en España está claro que con el crecimiento orgánico tardaríamos muchos años.

La 'niña bonita' de los bufetes

Juan Ramón Ramos señala con orgullo el hecho de que Landwell haya sido elegido mejor despacho español del año en Precios de Transferencia por la prestigiosa publicación International Tax Review. Un área -la de precios de transferencia- que tras la reciente aprobación de la Ley de Medidas de Prevención del Fraude Fiscal se ha hecho imprescindible en la grandes firmas legales y se ha convertido en la niña bonita de muchas grandes firmas. 'En este periodo en el que aún no ha salido el reglamento definitivo que regulará la materia, las empresas ya están preparándose y necesitan asesoramiento. Es un departamento por el que estamos apostando fuerte', señala Ramos.