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Seat celebra la magia del primer 600

Justo en pleno debate sobre la entrada de los coches de bajo coste desde países asiáticos, y de la respuesta de los fabricantes europeos, hoy se cumplen 50 años del inicio de la producción del Seat 600 en la factoría de la Zona Franca de Barcelona. La marca española, que actualmente pertenece a Volkswagen, estudia a medio plazo volver a los orígenes con la posible producción de un turismo de bajo coste, completando la gama y aumentando la producción de la actual factoría de Martorell (Barcelona).

También es cierto que no es posible la comparación de un coche low cost actual con el 600, que salió al mercado el 27 de junio de 1957 con un precio de 73.500 pesetas de la época, una frontera infranqueable para la inmensa mayoría de los españoles.

Sin embargo, tres meses antes de ponerse a la venta el modelo con licencia de la italiana Fiat hubo que cerrar la admisión de pedidos, al haber unas reservas de 100.000 unidades.

Conforme los años sesenta avanzaron al compás del desarrollismo del Régimen, el utilitario de Seat ganó en popularidad, convirtiéndose en una auténtica plaga en las carreteras, especialmente cuando se lanzó la versión 600 D, que contaba con un carburador y un depósito de gasolina de mayores dimensiones. Antes, Seat explotó al máximo el lanzamiento de todo tipo de versiones nunca vistas en el país, como el 600 descapotable, que incorporaba un techo de lona y un sobreprecio de 5.000 pesetas. En 1959 llegó un modelo cuatro puertas y seis plazas y en 1961 el 600 Comercial, que carecía de asiento posterior y ventanillas traseras.

La compañía tuvo que ampliar las instalaciones de la Zona Franca. Durante 16 años se fabricaron 783.745 unidades, hasta la última producida el 3 de agosto de 1973. Después, y también bajo licencia Fiat, la compañía produjo el modelo Panda, rebautizado en Marbella con los alemanes ya de accionistas. Pero no fue lo mismo.

La magia del 600 se perdió, coincidiendo con la entrada de todas las marcas existentes en el mercado. El Seat Marbella fue el último turismo fabricado en las instalaciones de la Zona Franca en 1996, que han quedado vacías desde entonces. Seat llegó en 2004 a un acuerdo con el Consorcio de la Zona Franca para devolver los terrenos que ocupó durante décadas. Ahora, el consorcio ha encargado un estudio para buscar una utilidad a los terrenos de la vieja factoría. Mientras, la marca batalla por volver a los beneficios, tras dos años seguidos de pérdidas. La filial de Volkswagen desarrollará nuevos modelos para llenar la fábrica de Martorell.