CincoSentidos

El paraíso fiscal para el futbolista está en España

Cristiano Ronaldo y Kaká vuelven a asumir este verano el papel de los más deseados del planeta futbolístico. Los clubes más ricos de Europa, entre ellos el Real Madrid y el Barcelona, sueñan con sus galopadas, goles y, sobre todo, con su magnetismo publicitario. La competencia es encarnizada, pero son los equipos españoles quienes, a priori, tienen más ventajas para cerrar operaciones multimillonarias. El secreto reside en un entramado fiscal favorable para las entidades de la Liga, concretamente en un texto legal conocido como Ley Beckham. Así que millonarios como Román Abramovich (Chelsea), Silvio Berlusconi (Milan) o Malcolm Glazer (Manchester) tienen que rascarse el bolsillo más de la cuenta para igualar ofertas madridistas o culés.

A mismas exigencias de salario neto anual, un equipo español paga hasta un 29% menos que un Chelsea, un 32,5% menos que el Inter y un 26% menos que el Bayern de Munich en sueldo bruto al año, según revela un informe de Ernst & Young Abogados hecho público ayer. A la retribución que el futbolista firma en su contrato, las Haciendas francesa, alemana, británica, holandesa y francesa gravan muy por encima de la española el IRPF, mientras los bajos costes de Seguridad Social de aquí tampoco tienen parangón. El resultado es incontestable: el mismo jugador que percibe dos millones netos por temporada, a un club francés le supone un esfuerzo de 5,4 millones, a un italiano le cuesta 3,97 millones al año, mientras el español paga 2,68 millones.

Tal ventaja impositiva hizo que la Primera División española fichara la pasada temporada por encima de los 300 millones de euros, y que la mayoría de las altas, entre ellas la de Diarrá, Agüero, Emerson, Van Nistelrooy, Zambrotta, Gudjhonsen, Seitaridis, Chevanton y un largo etcétera procedieran de fuera. En todos los casos, la 2006-2007 fue su primera temporada en la Liga de las Estrellas. Justo lo que necesitan sus equipos para poder mejorar las pujas de sus competidores del resto del continente. Y todo gracias a la citada Ley Beckham.

Los clubes se acogen al régimen especial de tributación diseñado para los expatriados que trabajan en España, según Ernst & Young

Igual que países como Irlanda se convirtieron en paraísos fiscales para la industria informática en los años ochenta con el fin de atraer a las grandes multinacionales, España parece haber diseñado una reglamentación especial para que su fútbol pueda disfrutar de inmigrantes como Ronaldinho, Etoo, Robinho o Kanauté. Cuando el último icono de la galaxia madridista, David Beckham, desembarcó en el Bernabéu en 2004 el Gobierno diseñaba un régimen especial de tributación para las personas que, con motivo de un desplazamiento laboral a nuestro país, establecieran su residencia fiscal en España.

Se trataba de una manera de favorecer a las empresas cuando captaban talento foráneo. Y los clubes de fútbol no despreciaron este regalo. Simplemente, quienes se acogen a las ventajas deben cumplir una serie de requisitos: no haber sido residente fiscal en España en la última década o que el empleo se desarrolle dentro de nuestras fronteras y en beneficio de una empresa local. Todo cuadra. Los Ronaldinho y compañía tributan como no residentes al tipo general del 24% y sólo por las rentas de fuente española. En su escala de gravamen y de ser nativos, uno de estos deportistas millonarios afrontaría tipos marginales hasta el 43% (45% antes de la reforma fiscal) y tributaría sobre su renta mundial. Pero atención, la ganga fiscal tiene plazo de caducidad: seis años que el propio Beckham no ha llegado a cumplir con su próxima marcha a EE UU.

Los más ricos de la liga

Ronaldinho. El brasileño del Barça es el futbolista mejor pagado del mundo, según la revista especializada France Football, con un salario anual de 24 millones de euros, de los que 15 millones proceden de contratos publicitarios y, aproximadamente, medio millón de las primas pactadas con el club.

Beckham. El crac del Real Madrid ingresa 17 millones al año y ha gozado esta temporada de la segunda posición en el ranking de los mejores pagados.

Cannavaro. El defensa italiano del Real Madrid ocupa la décima posición entre las mejores fichas (10,5 millones). Entre Beckham y él figuran estrellas de otras ligas como Henry (15,7), Ballack (15,3), Ronaldo (15,2), Shevchenko (12,7), Del Piero (11,5), Terry (11,4) y Gerrard (11,3). Algunos de ellos suenan como próximas incorporaciones a la Liga española.

Van Nistelrooy. El ariete blanco, máximo goleador de la competición en España, cobra 8,8 millones al año y es el decimoséptimo futbolista más pagado del planeta.

Casillas. Un guardameta es el mejor retribuido entre los españoles. Casillas, portero del Real Madrid y titular de la Selección Española, disfruta de una ficha de 8,5 millones al año.

Raúl. En plena madurez de su carrera profesional, Raúl González -el 7 del Real Madrid- mantiene unos honorarios que le colocan dentro del top 20. Su nómina de estrella alcanza los 8,4 millones de euros.