Telecomunicaciones

La CMT exigirá la facturación por 'roaming' a las operadoras

Los reguladores europeos del sector de las telecomunicaciones, entre ellos la CMT española, pactaron anteayer los controles que llevarán a cabo durante las próximas semanas para vigilar el cumplimiento de la nueva regulación comunitaria que limita las tarifas por utilización del móvil en el extranjero. Entre las medidas figura la obligación para las operadoras de comunicar al regulador, entre septiembre y octubre de este año, los ingresos obtenidos durante el semestre anterior por el servicio de roaming internacional.

Las compañías deberán detallar tanto la facturación a sus propios clientes (tramo minorista) como a otras operadoras (tramo mayorista) por el alquiler de sus redes.

La información deberá actualizarse cada seis meses y según el Grupo de reguladores europeos (ERG, en sus siglas en inglés), 'será clave para garantizar que el Reglamento es un éxito y reporta beneficios a los consumidores'.

Pero los reguladores no se conforman con eso. Y pedirán también a las operadoras la facturación por el envío de mensajes de texto (SMS). La información resultará muy útil para la comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, que ha amenazado con regular también las tarifas de ese servicio si en un plazo de 18 meses no se produce una rebaja sustancial de precios.

El ERG ha apoyado siembre la cruzada de Reding contra las elevadas tarifas del roaming internacional, aunque hubiera preferido una regulación que se limitase inicialmente al tramo mayorista. El consejo de Ministros de la UE, sin embargo, ha aprobado este mismo mes la propuesta de Reding, que fija también los precios minoristas (49 céntimos por segundo para las llamadas efectuadas en el extranjero; y 24 céntimos para las recibidas).

Los reguladores velarán ahora para que se cumpla ese reglamento. Y a partir de este mismo mes, y de manera trimestral, las operadoras deberán informarles también sobre las tarifas especiales que ofrecen a sus clientes como alternativa a la del Reglamento, así como las posibilidades que les han brindado para acogerse a la llamada eurotarifa.