Medios

Bruselas se reserva el derecho a vetar las medidas de un país contra una TV extranjera

La modernización de la normativa europea sobre el cambiante mercado audiovisual superó ayer el último trámite legislativo. El Consejo de Ministros de la Unión Europea aprobó en Bruselas por unanimidad la versión definitiva de la directiva de televisión sin fronteras, un texto negociado durante más de 18 meses.

'La nueva legislación supondrá una inyección de energía para la industria', aseguró Viviane Reding, comisaria europea de Sociedad de la información, tras el Consejo. La luxemburguesa remata así otro de sus grandes proyectos políticos, sólo 24 horas después de que el Parlamento Europeo aprobase su propuesta para recortar drásticamente las tarifas por utilizar el teléfono móvil en el extranjero.

En la norma audiovisual, el último punto conflictivo giró en torno al derecho de un Estado a interferir o bloquear las emisiones internacionales de un canal instalado en un país vecino. La medida responde a la inquietud de varios países que han visto trasladarse al exterior algunos de sus canales de televisión para sortear, por ejemplo, una estricta legislación sobre publicidad o pornografía.

El compromiso alcanzado entre el Consejo y el Parlamento Europeo establece un nuevo mecanismo para facilitar el diálogo entre las autoridades del país emisor y las del receptor. Y faculta a las de este último, si no se alcanza un acuerdo, a plantear medidas para bloquear las emisiones que no respetan su legislación nacional.

Pero la Comisión Europea tendrá la última palabra sobre la validez de las medidas adoptadas por un país que siente invadidas ilegalmente sus ondas. En un plazo de dos meses, Bruselas decidirá si las medidas pueden aplicarse o no. El departamento de Reding recuerda que 'sólo excepcionalmente se puede restringir una emisión', por lo que cabe prever que pocas medidas nacionales superen el examen comunitario.

La nueva ley flexibiliza también las normas sobre publicidad (aunque mantiene el límite de 12 minutos por hora) e introduce, con algunas limitaciones como los informativos, el llamado product placement. Reding recordó ayer que la técnica del emplazamiento de productos copa ya el 71,4% del gasto mundial en publicidad.