Pedro Luis Fernández

'Compraré todas las acciones que pueda de mi propia compañía'

La firma asturiana General de Alquiler de Maquinaria prevé tasas de crecimiento del orden del 45% para los próximos años. Aspira a elevar su cuota de mercado a cifras de dos dígitosEntrevista

Pedro Luis Fernández (41 años), presidente de la compañía asturiana General de Alquiler de Maquinaria (GAM), es un hombre enérgico, que desprende una confianza absoluta sobre el modelo de negocio de su empresa y su capacidad para liderar un sector hasta ahora caracterizado por una excesiva fragmentación. GAM cerró el año 2006 con un crecimiento de ventas del 48,6% y el presidente espera que la compañía registre tasas de crecimiento similares aún durante varios años más. Por ahora, el negocio de GAM se focaliza en España y en maquinaria para infraestructuras y obra civil. La empresa cotiza en Bolsa desde junio del año pasado y el equipo directivo no ha dejado de comprar acciones hasta llegar a controlar un 13% del capital. 'Mi intención es seguir comprando acciones de la compañía; compraré todo lo que pueda', afirma Fernández.

¿Qué balance hace de estos diez meses que lleva cotizando en Bolsa?

El balance es positivo, muy positivo. Básicamente por dos cuestiones: porque nuestro valor ha ido muy bien, tan bien como nosotros suponíamos, es decir, espectacularmente bien, y, en segundo lugar, porque el mercado de valores era un escenario donde nos apetecía estar. Para nosotros, una grata sorpresa es que la Bolsa nos ha dado cierta proyección, y eso, al final, en muchas ocasiones acaban siendo oportunidades de negocio y de acceso. Eso para nosotros es muy interesante y estamos trabajando para poder aprovecharlo.

GAM 1,53 2,68%

Su compañía ha subido más de un 160% desde su debut, ¿le preocupa que la revalorización haya sido excesiva?

No, no estamos preocupados. No nos gustarían trayectorias muy verticales de la acción, por supuesto, pero no es lo que ha ocurrido hasta ahora. Salimos en una coyuntura de mercado muy mala y eso provocó que debutásemos con un fortísimo descuento, con lo que parte del recorrido tenía que recorrerse sí o sí. Somos una compañía que llevamos cuatro años creciendo en ventas a tasas del 40%, tasas orgánicas, sin adquisiciones. Parece lógico que el mercado actualice el valor de una compañía así. Nos sentimos cómodos con cómo está valorada la compañía y creemos que el mercado tendrá que ir actualizándose según la compañía vaya yendo mejor. GAM es una compañía que crece a tasas del 45%, manteniendo sus márgenes de rentabilidad, y creemos que en los próximos años mantendremos tasas de crecimiento similares.

Al contrario que sucede en muchas OPV, su equipo directivo no ha desinvertido, sino que ha ido aumentando su participación.

Hemos interpretado el hecho de que GAM cotice como una oportunidad para poder comprar acciones. Como tal la seguimos viendo y yo, como presidente de la compañía, tengo intención de seguir comprando acciones. Y me consta que hay más gente en el equipo directivo que su intención es seguir comprando. Sí es cierto que en España muchos de los procesos de OPV son una forma de dar liquidez a los propios directivos. Pero, para nosotros, la salida a Bolsa fue una forma de cambiar de accionistas. Teníamos unos accionistas con una vocación temporal la sociedad de capital riesgo Dinamia y ya necesitábamos una estructura accionarial que garantizase la estabilidad del proyecto tan ambicioso que estamos construyendo, y eso nos lo ha dado la Bolsa. Vemos nuevas oportunidades y eso nos hace ilusionarnos y apostar mucho por la compañía, y aún seguiré comprando acciones. Este año, seguro que todo lo que pueda, seguiré comprando.

¿Cuál es su estrategia de negocio?

Consiste en ser una compañía líder, y una compañía líder tiene que tener una cuota de mercado de dos dígitos, por supuesto. Nuestro mensaje consiste en que un equipo gestionado profesionalmente desde su compra, su mantenimiento, su vida útil, su logística y su venta final, es más eficiente si lo hacemos nosotros que si lo hace un particular. Un equipo, cuando está gestionado por GAM, de cada 100 días al año, trabaja 80. Cuando lo compra el usuario, trabaja 20 o 25. ¿Por qué? Porque nosotros lo rotamos.

¿Cómo está el sector en España?

Estimamos que de cada 100 equipos que hay en España, 80 trabajan en régimen de propiedad y 20 en régimen de alquiler. En Europa, son tasas del 45% en alquiler y del 55% en propiedad. La tendencia en España es claramente de alquiler. Los que están comprando ahora mismo equipos somos los alquiladores, no es el usuario final. Es mucho más eficiente para el usuario utilizar el equipo cuando lo necesitas y no tener que tenerlo en propiedad. El negocio en España está tremendamente fragmentado, para atender 2.000 millones de euros anuales de negocio hay unas 1.800 compañías. Ahí está nuestra oportunidad, que aún no hemos completado. Tenemos un 7% o un 8% de cuota de mercado en un mercado que continúa creciendo.

¿Les preocupa la mala coyuntura del sector inmobiliario?

En España todos dependemos del sector inmobiliario, pero nuestro negocio es el de la construcción. En nuestra actividad principal, que es infraestructuras y obra civil, la visibilidad es de cuatro a cinco años. Estamos expuestos en la medida que desarrollamos nuestra actividad en un ámbito económico que depende del sector residencial.

La dura lección de cotizar en el parqué

Las acciones de GAM suben un 57% en lo que va de año y la ganancia acumulada desde su debut bursátil (el 13 de junio del año pasado) es del 175%. Los comienzos, sin embargo, fueron mucho menos prometedores: los primeros minutos fueron de infarto, la acción llegó a caer un 13,2% y terminó la sesión perdiendo un 7,88%.

'Aquel día me quería morir', confiesa ahora Pedro Luis Fernández. 'Tenía detrás de mí toda la pantalla pasando en rojo y no tenía más remedio que decir que aquello era un gran proyecto', afirma risueño.

'Fue un día tremendo, para mí era como si fuera el día de mi boda', señala el ejecutivo, que reconoce que compró todas las acciones que pudo de su propia compañía.

'Uno llega de Oviedo a debutar en la Bolsa de Madrid; llama a los amigos, les dice: venid, que esto es una fiesta y luego... Guardo todos los titulares del día siguiente y siempre digo que la prensa fue muy benévola. No se trató del peor estreno del año, sino de toda la historia de la Bolsa española', comenta el presidente de GAM.

Este bautismo de fuego tuvo su enseñanza: 'La lectura positiva es que desde el primer momento ya sabemos lo que significa estar en el mercado'.