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Síndrome del ratón, una lesión preocupante

Dolor, calambres y hormigueo son sus manifestaciones

Miles de profesionales son atacados en todo el mundo por el ratón de su ordenador. Y no es broma. El dispositivo causa más de 200.000 bajas laborales por temporada sólo en EE UU. Su ofensiva es silenciosa y los efectos, inequívocos: dolor en el dorso de la mano, calambres en los codos y hormigueo en los dedos.

El síndrome del túnel carpiano o síndrome del ratón es un trauma motivado por el movimiento repetitivo de las manos, en el que resulta oprimido el nervio mediano a la altura de la muñeca. Y es que 30 años después de que fuera inventado, la mayoría de los usuarios estrujan el ratón de forma contraproducente.

Cuando el caso llega a mayores es probable que el diagnóstico hable de una LTR o de una CDT: Lesiones por Tensiones Reiteradas y Desórdenes de Trauma Acumulativo, respectivamente. La estadística de enfermedades profesionales del Ministerio de Trabajo dice que en 2005 se dieron en España 2.693 casos de parálisis de los nervios por presión, de los que 2.213 acabaron en baja laboral. El ratón es uno de los principales causantes.

Existe una completa oferta para evitar que este aparato acabe con el brazo. El Hoverstop Mouse, por ejemplo, vibra cuando detecta que lleva más de diez segundos sin utilizarse y la mano sigue posada sobre él. Un informe publicado por la revista Occupational and Environmental Medicine señala que un alto porcentaje de las dolencias de brazos y cuello podrían resolverse con un simple ratón ergonómico.

En 1995 hubo una empresa californiana, Bilbo Innovation, que creó un ratón que funcionaba como el pedal de un coche. Mucho más reciente es el intento de Manu Kumar, estudiante de Stanford, de concebir una tecnología para mover el puntero que aparece en pantalla con los ojos. El avance se denomina EyePoint y promete acabar con los ratones en hogares y oficinas. Mientras llega, la industria se aplica en crear productos menos hostiles a base de ergonomía.

Kensington Pilot Mouse Laser Wireless Pro. El acolchado de los laterales garantiza mayor comodidad en periodos prolongados de uso. Tiene seis botones programables y cobertura inalámbrica hasta 9,3 metros.

Rainbow R 8775. Inalámbrico que facilita, con un solo clic, acceso directo a las aplicaciones de Office y cambiar o cerrar las que están activas. Cuenta con diseño ergonómico y funciona incluso sobre cristal.

Iogear Germ Free Wireless Laser Mouse. Cubierto por una capa de goma a base de dióxido de titanio y partículas de plata, acaba con las bacterias, virus y hongos que pueden anidar en la palma de la mano. Cuesta 39,90 euros.

Hoverstop. Cuando deja de trabajar durante diez segundos, pero no se ha soltado, vibra para avisar al usuario de que acumula tensión sin necesidad. Su precio es de 50 euros.

NGS Blaster. Incorpora dos pulsadores que pueden ser programados para abrir las aplicaciones más utilizadas de forma directa. El engomado que lo recubre evita la sudoración de la mano. Está en el mercado por 49,90 euros.

Logitech MX Revolution. El usuario puede resaltar una palabra o frase en internet y pulsar el botón de búsqueda que incorpora el ratón para obtener resultados inmediatos en su buscador favorito. Su precio, 99,99 euros.

Evoluent vertical mouse 3. Este modelo se alza verticalmente sobre la alfombrilla para lograr una posición más natural de muñeca y antebrazo. Cuesta 60 euros y se vende a través de www.evoluent.com.