'Telecos'

Telefónica repatría fondos récord de Latinoamérica

Es un 50% más que el año anterior y roza los 2.500 millones de euros. Telefónica está sacando fruto del buen momento que vive Latinoamérica y el año pasado repatrió fondos récord gracias a la recuperación de Argentina, la mejora en México y las adquisiciones. Los recursos extra le han venido bien para pagar otras facturas, como la de auditoría, cuyo gasto se ha disparado por las compras de O2, Colombia Telecom y Móviles.

Telefónica de Argentina dio por zanjada el año pasado la larga crisis que ha atravesado por las turbulencias en el país y aprobó a finales de ejercicio la primera retribución a sus accionistas desde 2002. Fueron 260 millones de euros para las arcas de su matriz, Telefónica, principal socia de la operadora con el 98,03% del capital.

A ello se unió la filial mexicana, que está lejos de dar dividendos, pero requirió menos aportes de capital, y la buena marcha del resto de las posesiones de Telefónica al otro lado del Atlántico, gracias al impulso que le han dado las adquisiciones y al crecimiento de las economías de la zona. Y la joya de la corona, la brasileña Telesp, revalidó su título un año más, con dividendos millonarios. Todo ello en un mismo ejercicio que se ha convertido en histórico para Telefónica, porque los fondos repatriados desde Latinoamérica han marcado su récord.

En total, son 2.491 millones de euros los repatriados en 2006 en forma de dividendos, honorarios por gestión, pago de intereses o devolución de deudas, según desvela el informe de auditoría de la compañía española registrado en la CNMV. La cifra es un 48% superior a la de 2005 y son casi 480 millones más que en 2004, el mejor ejercicio hasta la fecha para la operadora.

TELEFÓNICA 3,95 -2,91%

El hecho de repatriar fondos a la matriz española, sin embargo, no quiere decir que no vayan a volver a América Latina en forma de inversiones o inyecciones de capital. Lo harán y en alta cuantía, pero se trata de una variable que muestra la salud de las participaciones de Telefónica, del estado de la región, de la recuperación de los países tras años de turbulencias y de la capacidad de exportar los rendimientos. Incluso Venezuela está abriendo la mano y se están consiguiendo sacar dividendos del país. En 2006 la operadora logró la aprobación para repatriar 137 millones de dólares y se está a la espera del visto bueno para otros 219 millones de dólares.

Los mayores fondos llegados desde América Latina tendrán destinos varios, pero uno de ellos pudieron ser los gastos de auditoría. Y es que la contención de costes que tiene como norma la compañía no se ha hecho extensiva a este capítulo.

Según el informe anual, Telefónica pagó 23,47 millones a su auditor principal -Ernst & Young- y a otras empresas del ramo, 32,69 millones. La suma asciende a 56,16 millones y supone una subida del 87% con respecto a 2005.

La razón de este incremento hay que buscarla en las muchas operaciones especiales que realizó Telefónica el año pasado -compra de O2 y de Colombia Telecom, así como la adquisición de los minoritarios de Telefónica Móviles- y a su mayor envergadura actual.

Otra partida que requirió el año pasado fondos extra fue el plan de incentivos o stock options que puso en marcha la operadora y cuya primera tanda se cobrará en 2009 -si hay beneficios, claro-. Los beneficiarios del plan recibirán en ese momento acciones de la compañía y, para cubrirse las espaldas, Telefónica ha contratado un instrumento financiero que le proporcionará el mismo número de títulos y bajo las mismas condiciones. El coste de esta cobertura es de 46 millones.

Estos desembolsos mínimos no alteran la capacidad financiera de Telefónica, algo que sí podría haber hecho la compra de O2. La española duplicó su endeudamiento para hacerse con la británica, pero en menos de un año asegura haber refinanciado el préstamo que le dieron para la adquisición. Según la compañía, en estos momentos Telefónica vuelve a cumplir los dos criterios que se ha fijado para garantizar su salud financiera: que el vencimiento medio de su deuda sea superior al tiempo necesario para pagarla y que pueda abonar todos sus compromisos de pasivo en doce meses sin necesidad de buscar financiación adicional. Para demostrar su capacidad, Telefónica señala que cuenta con financiación disponible de manera inmediata por 8.000 millones.

El informe de auditoría también da detalles sobre la evolución del plan de recompra de acciones de autocartera. A cierre de 2006, contaba con 75 millones de acciones y 85 millones de opciones para adquirir títulos asegurándose un precio bajo. Aunque haya destinado 53,4 millones de opciones a la compra de autocartera anunciada la semana pasada, todavía le quedarían 31,6 millones.

Telecom Italia

El regulador italiano quiere frenar entradas sigilosas en el accionariado de Telecom Italia y ha forzado a que todos los accionistas que tengan más del 2% se retraten públicamente a partir de hoy. AT&T y Carlos Slim están negociando la entrada en la operadora.

Pugna por el UMTS alemán e italiano

El paso es lento, pero los procesos judiciales por las licencias de UMTS que Telefónica tiene en Alemania e Italia y que los Gobiernos de ambos países han intentado quitarle van avanzado.

El principal impulso se ha dado en Alemania, donde ya se ha fijado la fecha para la audiencia pública ante el tribunal que decidirá sobre la revocación de la licencia de Telefónica. La operadora presentó en febrero su escrito de alegaciones y ahora tendrá que defenderse ante el juez el próximo día 25.

En Italia la situación ha avanzado menos. De hecho, Telefónica sigue embarcada en un juicio con los mismos argumentos que el iniciado en 2005. Durante 2006, también Italia ha dictado orden de revocación de la licencia por incumplimiento de compromisos, pero Telefónica mantiene la misma postura y sigue pidiendo al juez que le devuelvan todo el dinero de la concesión, 3.270 millones. Y, puesto que ésa es su posición, ha dejado de pagar los 602 millones que le quedan aún por abonar como parte de la licencia. Eso sí, antes le ha pedido permiso al juez.

Cae el beneficio del negocio español de telefonía fija y móvil

El beneficio de Telefónica en 2006 fue un récord y no sólo para la historia particular de la operadora, sino que también la situó como la primera del sector por ganancias en Europa y la segunda del mundo, sólo superada por China Mobile. Ganó 6.233 millones, un 40% más, y desde luego el impulso no vino ni de Telefónica de España ni de Telefónica Móviles España.

Las dos filiales nacionales redujeron sus beneficios en 2006. La primera lo hizo un 4,5%, debido principalmente al coste del expediente de regulación de empleo. Su ganancia fue de 1.427 millones. La caída en la filial de telefonía móvil fue menor, del 0,6%, hasta 2.092 millones de beneficio, en lo que supone el segundo retroceso anual consecutivo.

Entre las otras grandes filiales del grupo, O2 ganó 1.308 millones y Telefónica Latinoamérica, 1.181 millones, con un alza del 6,7%. Por el lado de las pérdidas volvió a destacar Brasilcel, la dueña de Vivo, con 1.028 millones de números rojos, y la filial de México, con 773 millones.

O2 dispara los créditos fiscales

Telefónica incurrió en cuantiosas pérdidas en 2002, cuando decidió abandonar el negocio de UMTS en Europa y congelar todas las licencias menos la española. Cuatro años después, sin embargo, la operadora sigue disfrutando de créditos fiscales millonarios pendientes de aplicar.

Según el informe de auditoría, Telefónica contaba con bases imponibles pendientes de aplicar en España por 6.290 millones de euros, lo que supone un crédito fiscal superior a 2.000 millones.

Pero estas cifras se quedan en nada si se comparan con los 7.591 millones de crédito fiscal que tiene O2 Alemania por las pérdidas incurridas en el pasado. En estos momentos, sólo están contabilizados 533 millones, pero si los beneficios de la sociedad lo permiten, estará sin pagar impuestos por muchos años.

Además de estas cuantías, Telefónica también pelea con la Hacienda española la contabilización de algo más de 9.500 millones de bases imponibles negativas por operaciones en Móviles y Terra.