Mercados

El miedo de los consumidores de EE UU enfría el ánimo de las Bolsas

La apertura negativa de Wall Street apaciguó ayer el optimismo con el que había comenzado Europa. El Ibex, que llegó a ganar más de un 0,7% al inicio de la jornada, concluyó con un alza del 0,46%. Sobre EE UU pesó el descenso del índice de confianza de los consumidores elaborado por el instituto Conference Board.

La incertidumbre volvió a pesar ayer sobre Wall Street. Un índice sobre el precio de la vivienda, elaborado por S&P y Case-Shiller, sufrió en enero su primer descenso en seis años. Por otra parte, ayer se conoció que el índice de confianza de los consumidores publicado por el instituto Conference Board cayó en marzo a 107,2 puntos, frente a los 112,5 puntos de febrero; es el nivel más bajo desde noviembre. Todo esto, lo que viene a indicar es que se incrementa el riesgo de que la desaceleración económica sea mayor de lo esperado en EE UU y ese es el principal temor de los inversores. En consecuencia, el S&P 500 cayó un 0,62%; el Nasdaq, un 0,74% y el Dow, un 0,58%.

El referente de Wall Street pesó sobre Europa, que había abierto con una fuerte revalorización. Por la tarde, el ritmo de las ganancias se aminoró notablemente. El Ibex fue el mejor entre los grandes índices y la subida registrada, del 0,46%. El Dax de Fráncfort mejoró un 0,36%, el Cac de París, un 0,19% y el Footsie de Londres cayó un 0,01%

Los mejores valores fueron Mapfre (1,87%) y Bankinter (1,42%), lo que demuestra que el mercado aprueba la operación por la que Mapfre ha adquirido el 50% del negocio de seguros de vida de Bankinter. En el lado contrario, Iberia fue el valor más castigado, con un retroceso del 3,56%. La caída de la aerolínea tiene bastante que ver con el hecho de que los rumores de una posible opa hayan alimentado la cotización.

El Ibex cerró en 14.536,8 puntos, lo que supone que el índice todavía pierde un 2,15% desde que hace un mes el desplome por sorpresa de los mercados chinos diera comienzo a una fase de ajuste, que se agravó con el estallido de una crisis en el segmento hipotecario de peor calidad en EE UU.

Como es habitual desde que comenzó la inestabilidad, el volumen de negociación fue inferior al que se registra cuando la Bolsa pierde. El neto del continuo, excluidos bloques y operaciones especiales, que se pactan fuera de mercado, fue de 4.836,9 millones, un 12,6% por debajo de la negociación media desde que comenzaron los valles de alzas y caídas en la Bolsa.

De la misma manera, la volatilidad, que mide la desviación respecto a la evolución media del índice también se ha incrementado. Durante este primer mes de ajuste, el índice de volatilidad implícita facilitado por la plataforma oficial de derivados, MEFF, ha registrado una media del 18,9%; el promedio anual es del 15,1%. La conclusión es que aumentan las posibilidades de lograr grandes ganancias, pero también de padecer serias pérdidas.

Petróleo. La tensión geopolítica mantiene la presión sobre el precio

La nueva crisis desatada por la decisión de Irán de retener bajo arresto a 15 marineros británicos, acusados de entrar ilegalmente en sus aguas territoriales, ha disparado de nuevo la cotización del petróleo, que en una semana ha pasado de 60 a 64 dólares por barril.

El precio del barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, se ha incrementado en un 24% desde los mínimos que marcó a comienzos de enero. Los expertos dan por hecho que la presión de la demanda y la tensión geopolítica mantendrán al petróleo en cotas cercanas a 60 dólares e impedirán un descenso pronunciado del precio.

Reino Unido ha advertido que si la crisis de los marineros no se resuelve pronto, las conversaciones 'entrarán en otra fase', sin concretar en qué consistiría esa nueva fase. Las consecuencias económicas de una eventual escalada bélica en la zona podrían ser devastadoras. Por el estrecho de Hormuz, entre Irán y Omán, circula una cuarta parte del petróleo mundial.

Volatilidad. S&P aconseja aprovechar las fluctuaciones para reorganizar la cartera

Gran oportunidad. La agencia Standard & Poor's afirma que los recientes ajustes sufridos por el mercado deben servir para que los inversores reestructuren sus carteras. 'Creemos que las acciones siguen siendo más atractivas que los bonos', señala San Stovall, jefe de estrategia de inversión de S&P.

La firma considera que es el momento de rotar posiciones desde mercados emergentes hacia otras regiones con perspectivas más sólidas, como Europa o Japón, que es 'uno de los pocos mercados desarrollados donde esperamos que el crecimiento de los beneficios se acelere', avisa S&P.

'Aunque los recortes de tipos pueden servir de respaldo para la Bolsa, creemos que es necesaria una aproximación cautelosa, manteniéndose vigilantes sobre la evolución de los beneficios corporativos', detalla Sam Stovall. Eso sí, la recomendación estratégica de S&P sigue siendo de 'sobreponderar la exposición a renta variable internacional'.