Opa

La baja oferta de Porsche penaliza la cotización de Volkswagen en Bolsa

El bajo precio con el que Porsche lanzará una opa por el 69% del capital de VW lastró ayer el 3,2% la cotización del consorcio, hasta 113,9 euros. El constructor de deportivos ofrece 100,92 euros, frente a los 117,7 euros con los que comenzó la sesión de ayer.

Porsche anunció ayer que ha ejecutado su opción para elevar en un 3,6% su participación en el grupo Volkswagen (dueño de Seat, Skoda, Audi, Bugatti, Lamborghini, entre otras) hasta situarla en el 30,9%. La ley alemana obliga a cualquier compañía a lanzar una opa por todo el capital cuando se supera el umbral del 30%.

El dueño del todoterreno Cayenne era ya primer accionista del consorcio de Wolfsburg, por delante del land de Baja Sajonia, que controla alrededor de un 20,3%.

Al ofrecer un precio tan bajo, Porsche demuestra que no tiene ninguna intención de que salga adelante. Además, la oferta no estará supeditada a la adquisición de un porcentaje mínimo de acciones. Aun así, Porsche se ha asegurado una línea de financiación de 35.000 millones de euros con varios bancos.

Este bajo precio propuesto (100,9 euros por título) lastró la cotización de Volkswagen, que perdió el 3,2% en la sesión hasta 113,9 euros, aunque llegó a caer el 6%. Porsche, por su parte, subió el 0,6%. Cada título cuesta 1.121,5 euros.

Detrás de la operación emerge la figura de Ferdinand Piëch, el presidente del consejo de supervisión de Volkswagen y auténtico poder en el mayor fabricante de automóviles del continente. La familia de Piëch es la principal accionista de Porsche, y ha ido ganando autoridad y poder desde que el constructor de deportivos entró en VW. Forzó la expulsión del anterior presidente del consejo de administración, Bernd Pischetsrieder, logró dos puestos en el consejo para Porsche y ganó para sí mismo un mandato más como presidente del consejo de supervisión.

Con la medida, además, logra blindar a un precio módico el capital con una mano amiga. Algo necesario visto el panorama: Volkswagen mantiene desde 1960 una cláusula, conocida como ley Volkswagen, que impide a cualquier accionista superar el 20% de los derechos de voto, una medida que, previsiblemente, revocará la Comisión Europea (con la consiguiente alegría de Porsche, que quería ganar poder en la compañía). Su desaparición dejaría a la compañía indefensa ante un eventual acercamiento hostil, algo que el consejo de supervisión quiere evitar.

Porsche recordó ayer la 'estrecha' relación que siempre ha mantenido con Volkswagen. De hecho, las dos empresas han desarrollado conjuntamente sus todoterrenos Porsche Cayenne y Volkswagen Touareg, producidos bajo una plataforma común, y mantienen proyectos comunes en otros ámbitos. La presencia de Porsche no desagrada a nadie. Ni al presidente de Baja Sajonia, Christian Wulff, quien celebra que ambas compañías compartan una 'visión compartida'.

Porsche es el más rentable de la industria: convierte en beneficio neto un 19% de las ventas, frente al 7,5% de Toyota y el 2,6% de Volkswagen.

El grupo se enfrenta a una huelga en Skoda

El sindicato de trabajadores de la empresa automovilística Skoda Auto, primer fabricante de coches de la República Checa y filial del grupo Volkswagen, anunció ayer que prepara una huelga indefinida tras finalizar el actual convenio colectivo, que vence el sábado.

Las desavenencias con la directiva de Skoda sobre el nuevo acuerdo salarial se producen tras la consecución de los mejores resultados en la historia de la empresa. Un empleado de Skoda, filial del consorcio Volkswagen, cobra actualmente de 7,1 euros, mientras que en Alemania los empleados llegan a 48 euros, explicó el sindicalista. La propuesta de los sindicatos supone una subida anual de casi el 24% del salario medio, informa la agencia Efe.

Ese incremento se desglosa en un aumento de los sueldos del 17%, de la mejora del bonus anual y la introducción de un plus de motivación. Skoda, por el contrario, ofrece un incremento de salario del 6,1% en dos años.