EDP y Gobierno vasco pactan el relevo del primer ejecutivo de Naturgas

Cumplidos los principales objetivos y asentados los cimientos, se abre una nueva etapa. Así justificaron fuentes cercanas a Naturgas Energía la decisión de sus accionistas de referencia, la portuguesa EDP, a través de Cantábrico, y el Gobierno vasco, para proceder al relevo de su consejero delegado, Rubén Llop, un ejercicio antes de que finalizara el contrato de gestión que firmó hace dos años.

La decisión está previsto que se formalice en el consejo de administración de la compañía gasista que celebrará el próximo día 28 en Bilbao. El nombre del nuevo consejero delegado se conocerá, en principio, al término de la reunión del máximo órgano de gobierno de Naturgas Energía. Medios del sector afirman que se está negociando contra reloj con los posibles sustitutos y que se baraja una terna de ejecutivos relacionados con el negocio del gas.

Los socios de la firma gasista, segundo operador español en el mercado regulado (doméstico) tras Gas Natural, pretenden iniciar un nueva etapa en la que la consecución de nuevos contratos de abastecimiento y el desarrollo de infraestructuras gasistas como el Transcantábrico o la regasificadora del Musel, van ser los ejes principales de actuación. Esta política será pilotada por el nuevo primer ejecutivo.

Opción de compra

El capital de Naturgas Energía, presidida por Manuel Menéndez, es propiedad del grupo portugués EDP en casi un 56%, por Ente Vasco de la Energía (EVE), sociedad pública del Gobierno vasco, con un 30%, y Gas Natural con un 10%, como principales accionistas. EDP, a través de Cantábrico, tiene una opción para hacerse con la mayor parte de la participación en manos del EVE.

Esta posibilidad se pactó hace cinco años cuando el Ejecutivo de Vitoria privatizó la compañía gasista bajo su órbita en un concurso abierto en la que participaron varias compañías energéticas, entre ellas Iberdrola. El plazo para ejecutar la opción, a un precio que ya se cerró en 2001, se abre este año aunque, de momento, el EVE no se ha planteado la desinversión.

Una compañía con ventas de 1.000 millones

La compañía gasista cerró el pasado año con una cifra de negocio de 1.032 millones de euros y un beneficio neto de 64 millones, un 17% más que en el mismo periodo del año anterior. A lo largo de 2006 se hizo con el 50% del capital de Bilbogas, la distribuidora de gas en la capital vizcaína para llegar al 100%. Idéntica operación realizó en la adquisición de Gasnalsa cuyos clientes se encuentran en la provincia de Álava y, principalmente, su capital Vitoria. Además compró la distribuidora municipal de Pasajes en Guipúzcoa. Estas tres operaciones, junto con otras inversiones en infraestructuras como el gasoducto Euskadour, le supuso elevar a 144 millones sus recursos para crecer.