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Recetas para mantener a raya la depresión

Sanidad impulsa un plan para mejorar la atención a enfermos mentales

Recetas para mantener a raya la depresión
Recetas para mantener a raya la depresión

Al psiquiatra Luis Rojas Marcos le gusta llegar a casa a media tarde, poner un disco de Frank Sinatra en el tocadiscos y hablar. Rojas Marcos habla y habla porque es una persona extrovertida y cariñosa, pero también porque es médico y sabe que es una manera de mantener bien altas sus defensas mentales. Tan convencido está de las bondades de esta terapia que a sus pacientes les obliga a hablar cada día con seis personas. 'Después vendrán los fármacos y la psicoterapia, pero lo primero es comunicarse', dice. Es una receta sencilla pero muy eficaz. Como todas las que ayer recomendó.

Rojas Marcos estuvo en Madrid invitado por Elena Salgado para apoyar su Estrategia de Salud Mental, un texto de apoyo a los planes y programas de promoción de las comunidades autónomas, que en diciembre dieron el visto bueno al proyecto. El documento que se acompañará de guías clínicas para reforzar la atención en primaria hace especial hincapié en la prevención de las enfermedades y en la erradicación del estigma.

Sobre el estigma -casi la mitad de los españoles enfermos se sienten maltratada en el ámbito laboral y el 43% ha sentido el rechazo de familiares y amigos- habló largo y tendido Rojas Marcos, que lo definió como el principal escollo para arrancar a los pacientes de su enfermedad. También reflexionó sobre la necesidad de articular políticas de prevención. 'No basta con curar enfermedades. Debemos enseñar a fortalecer el sistema inmunológico cerebral. Fomentar el optimismo, la solidaridad y la felicidad'.

El psiquiatra, que acaba de publicar en castellano un libro sobre la autoestima, no se cansa de divulgar su recetario para ser feliz. Un puñado de actitudes y acciones salpicadas de sentido común. He aquí los ingredientes. Una pizca de ejercicio físico, un puñadito de ayuda a los demás, unas buenas dosis de espiritualidad, vida en equipo y ocupaciones y aficiones diversas.

Para este psiquiatra educado profesionalmente en Nueva York el deporte y la actividad son dos antidepresivos potentísimos. 'Mejoran el estado físico de las personas, pero sobre todo mejoran su salud mental. Una hora al día es suficiente'. Como es suficiente dedicar una hora a la semana a actividades de voluntariado. Varias investigaciones científicas han demostrado que los ciudadanos que realizan algún tipo de trabajo social duermen mejor, fuman y beben menos y tienen una autoestima más elevada. 'La inutilidad es uno de los sentimientos más paralizantes', asegura el doctor. La espiritualidad es otro potente activador de las defensa. 'En los últimos meses he visitado a un matrimonio que perdió a un hijo de 13 años y la esposa me comentaba que salir a pasear al amanecer aliviaba su dolor. La espiritualidad, religiosa o no, debe fomentarse'.

Rojas Marcos ofrece dos consejos más para preservar la salud mental. Uno, formar parte de un grupo 'porque uno afronta mejor la adversidad si tiene con quien compartir el dolor', y dos, diversificar las relaciones, las ocupaciones y las aficiones.

El 11 de septiembre y la guerra de Irak nos ha hecho más vulnerables. 'Desde finales de los años sesenta el sentido de futuro forma parte de la identidad de las personas. Creemos en una vida larga, completa y saludable. Y nos hemos creído con derecho a ello. Pero el 11 -S nos ha devuelto a la realidad y nos has recordado que somos vulnerables ¿Cómo conjurar el maleficio?. Disfrutando de las cosas pequeñas y viviendo al día'. Consejo de psiquiatra.

Prevención contra las falsas terapias

La doctora Amparo Belloch Fuster, que participó en las jornadas representando a la Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología, alertó durante su intervención sobre 'los charlatanes de la psicología que proliferan ante la falta de recursos y terapeutas de la red pública de salud mental. La sanidad española necesita psicólogos', apostilló.

La doctora recordó que el consejo breve, la sugestión, la autoayuda, el training, el coaching, los talleres de autoestima, relajación y meditación o los grupos de desarrollo personal, tan de moda en los últimos tiempos, no son técnicas psicoterapéuticas. 'Sus objetivos son demasiado genéricos, no previenen las recaídas y no se basan en la psicoeducación'. Frente a estas fórmulas pseudocientíficas defendió el valor de las terapias cognitivas, cognitivas comportamentales y las de sensibilización sistemática (tal y como definieron en 1980 los doctores Smith, Glass y Millar) para tratar los trastornos de ansiedad, los obsesivo-compulsivos, la depresión y la esquizofrenia. Todas ellas, dijo, son eficaces porque el paciente se convierte en un agente activo del cambio y porque trabajan sobre objetivos concretos. El psiquiatra Luis Rojas Marcos recordó que si bien Freud y el psicoanálisis ha realizado aportaciones fundamentales para comprender los mecanismos psicológicos del comportamiento hoy han perdido valor como instrumento curativo.

Los males de la salud mental

Muchos enfermos. Unos 450 millones de personas en el mundo padecerán un trastorno de salud mental o de comportamiento a lo largo de su vida y una de cada cuatro familias tiene un enfermo mental. En España el 9% de la población padece alguna de estas patologías y algo más del 15% la sufrirá antes de fallecer.

Pocos psiquiatras. Según la OMS, la falta de especialistas es alarmante. La media mundial arroja un ratio de un psiquiatra por cada 100.000 habitantes. Y sólo hay diez psiquiatras infantiles en todo Asia. En España, hay, según regiones, entre uno y cinco psiquiatras por cada 100.000 habitantes.

Mal Diagnóstico. La mitad de los enfermos mentales está sin tratar, según el doctor Manuel Trujillo. Y la mayoría de los que siguen un tratamiento están mal diagnosticados. En España, en palabras del doctor Baca Baldomero, la red asistencial pública tiene una limitada capacidad de respuesta a la demanda creciente tanto en primaria como en los servicios de salud mental. La atención infantil y a los mayores es prácticamente nula y está sin definir el cuidado a los enfermos que lo son por causa de una adicción.

Escasos recursos. El ministerio de Sanidad desconoce el presupuesto que las autonomías dedican a atender la salud mental de sus ciudadanos. Y la Estrategia de Salud Mental nace sin una dotación presupuestaria específica. Tan sólo cuenta con una pequeña asignación en el Plan de Calidad, dos millones anuales de los diez que se destinan a la promoción de la salud pública.