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El sector siderúrgico cierra 2006 con récords de producción y consumo

El sector siderúrgico español cerró 2006 con cifras récord de producción y consumo, por encima de los 18 y los 23 millones de toneladas, respectivamente. El saldo del comercial, sin embargo, empeoró.

El sector siderúrgico en España cerró el ejercicio 2006 con cifras récord, tanto de producción, que aumentó un 2,7% respecto a 2005, como de consumo, que experimentó un incremento del 12,8%, según el avance de resultados elaborado por la patronal Unesid.

Las entregas de las fábricas españolas, que también alcanzaron máximos históricos, aumentaron un 4,7%, hasta 19 millones de toneladas, lo que se tradujo en una facturación de 13.000 millones de euros.

La producción total de acero bruto superó el año pasado la barrera de los 18 millones de toneladas (18,4 millones), lo que supone un incremento del 2,7%. La evolución de los distintos productos fue dispar, ya que la producción de acero inoxidable creció un 11,5%, mientras que la de otros aceros de aleación se redujo un 5%. Por su parte, la producción total de aceros no aleados creció un 2,5% gracias al buen comportamiento de las acerías de horno eléctrico.

Unesid también destacó las buenas cifras de los laminados en caliente, que alcanzaron una producción de 18,3 millones de toneladas, con un incremento del 7,1%. Los productos más fabricados fueron el corrugado para hormigón y las bobinas laminadas en caliente, que representaron en conjunto el 57% de este apartado.

La fabricación de productos planos recubiertos avanzó un 20%, hasta 2,8 millones de toneladas, lo que supone superar los registros del año 2004.

En cuanto al consumo de productos siderúrgicos (excluidos los transformados), el sector recuperó lo perdido en 2005 y logró crecer un 12,8%, hasta 23,6 millones de toneladas, lo que supone una demanda per cápita de 527 kilos. Los planos acapararon el mayor crecimiento.

Las importaciones totales de productos siderúrgicos y de primera transformación alcanzaron los 14,2 millones de toneladas, lo que supone un avance del 26% y un récord absoluto que el mercado pudo absorber gracias a su solidez. El valor de las compras ascendió a 8.291 millones de euros, un 25%.

El aumento de las importaciones se concentró en China, que se ha convertido en el quinto suministrador del mercado español, por delante de países como Reino Unido o Turquía. En todo caso, los tres suministradores más importantes siguen siendo Francia, Portugal e Italia, que acaparan el 42% de las importaciones.

Las exportaciones españolas crecieron un 2,8%, hasta 6,7 millones de toneladas, concentradas en la UE. Las ventas fuera de la Unión (EE UU y Turquía, sobre todo), cayeron un 8%. El valor de las exportaciones se elevó un 17%, hasta 6.441 millones de euros, por la fortaleza de los precios.

El saldo comercial empeoró tanto en volumen (7,5 millones de toneladas) como en valor (1.850 millones de euros).