Fondos

La opción monetaria

La expectativa es que estos fondos logren este año una rentabilidad superior al 3%

Hace ya varios meses, el año pasado, llamábamos la atención sobre el creciente atractivo que los fondos de inversión monetarios (anteriormente conocidos como FIAMM) estaban adquiriendo al calor de la política de subidas de tipos de interés de referencia por parte del Banco central Europeo (BCE).

Ahora que el pasado jueves día 8 de marzo el BCE volvió a subir los tipos a corto otro cuarto de punto hasta el 3,75%, tiene interés volver a repasar la situación. Más incluso si tenemos en cuenta que el mercado no sólo había descontado con anterioridad la subida de tipos sino que tras los comentarios del gobernador del Banco, Trichet, existe un amplio consenso de que veremos como mínimo otra subida en la segunda parte del año.

Además, las subidas de tipos no sólo afectan a los fondos monetarios clásicos sino también a otros productos competidores, como son los monetarios dinámicos y los fondos de renta fija, en especial los de corto plazo. Por ello, realizaremos un repaso rápido de los últimos movimientos y de lo que se puede esperar de todos ellos.

Primeramente nos centraremos en los fondos monetarios clásicos. En España han venido perdiendo terreno de manera importante en los últimos tiempos hasta representar en la actualidad poco más del 8% del mercado de fondos domésticos. Motivos fiscales de sobra conocidos en el sector han supuesto que la tesorería de las compañías haya pasado a invertir en fondos reconvertidos de monetarios a renta fija a corto plazo. Adicionalmente y más recientemente la competencia de los depósitos a plazo, ofrecidos masivamente por las entidades financieras, seguramente también ha tenido alguna influencia. Sin duda, un peso de poco más del 8% sobre el conjunto del mercado es realmente modesto, ya que a nivel europeo por ejemplo superan el trillón de euros, lo que representa algo más del 20% del total. En países como Francia incluso suponen casi la mitad del mercado de fondos, ya que son ampliamente usados por los inversores institucionales.

Uno de los errores comunes de los inversores es mirar sólo a rentabilidades pasadas y esto es especialmente cierto en los fondos monetarios, que tienen una relación muy estrecha con el nivel de los tipos de interés. Precisamente, los niveles históricamente bajos de tipos que hemos tenido en el 2005, explicaban que entonces la rentabilidad media anual de estos fondos apenas llegara al 1,5%. En un país como España, donde teníamos una inflación desatada, claramente por encima del 3%, este producto no era otra cosa que una manera segura para nuestros ahorros, no sólo de no ganar nada, sino de perder valor adquisitivo.

La situación actual es bien diferente. En el pasado mes de febrero, la rentabilidad media de los fondos monetarios fue del 0,22%, lo que en términos anualizados supone un 2,64%. Sin embargo, la subida de tipos de la semana pasada, más otra muy posible que los lleve hasta el 4%, significará que la rentabilidad media más probable para estos fondos en el conjunto del 2007 ronde o supere el 3%. La inflación por el contrario se ha moderado y el dato interanual de febrero la situaba en el 2,5%, ligeramente por encima del 2,4% publicado en enero. La conclusión es que los fondos monetarios probablemente serán capaces en 2007 de ofrecer alguna rentabilidad por nuestros ahorros por encima de la tasa de inflación y todo ello, libre de riesgo.

En este punto algunos podrán aducir que esto mismo es posible conseguirlo en un depósito y que además el cambio fiscal del ahorro, por el que todos los productos tributan al 18%, no supone ventaja para los fondos. Sin embargo, hay que puntualizar que sigue en pie la ventaja fiscal por la que mientras traspasemos el dinero entre diferentes fondos no se tributa por las plusvalías.

La ventaja es importante ya que permite una gestión dinámica de nuestra cartera de inversión aplazando el pago a hacienda. Algunas de las fuertes plusvalías que hayamos podido obtener en fondos de bolsa se pueden traspasar a fondos monetarios mientras decidimos la siguiente decisión de inversión.

A la hora de seleccionar un fondo monetario tradicional el criterio es de lo más sencillo. Compre aquel con las comisiones de gestión más bajas. La gestión en fondos monetarios prácticamente no existe por lo que la rentabilidad irá inversamente relacionada con sus comisiones.

Análisis. En busca de más plusvalías

Un 3% de rentabilidad todavía puede ser considerado por muchos inversores como insuficiente.

Los monetarios dinámicos pueden ser una opción para estos inversores. El problema es que ya entramos en algo de riesgo. En febrero, debido a la volatilidad de final de mes, sólo dieron un 0,05%. En mayo pasado también les afecto y en los doce últimos meses su rentabilidad media es del 2,35%, básicamente la misma que la de los monetarios tradicionales.

Los fondos de renta fija a corto son otra opción pero el alza de tipos actual en principio no les favorece.