Lealtad, 1

En busca de la prima de riesgo

Hace sólo dos semanas, la agencia de calificación financiera Moody's daba dos noticias, la buena y la mala. La buena era que la tasa de impago de la deuda empresarial de perfil especulativo -bonos basura- había cerrado 2006 en el nivel más bajo de los últimos 25 años, el 1,57%. La mala, que posiblemente esta tasa se duplicase a lo largo de 2007. Un dibujo muy certero de las condiciones de mercado; cuando las cosas están bien es más complicado que mejoren.

La corrección de mayo pasado llegó de la mano de muchas dudas. Dudas sobre la inflación, la volatilidad, y la evolución de la economía. Por si fuera poco, la periodista de la CNBC Maria Bartiromo pasó de contar noticias a ser parte de ellas. Las dudas se resolvieron en positivo y sobre esa ola ha cabalgado el mercado de valores desde entonces. La caída de la percepción de riesgo ha sido corroborada por los hechos, como demuestran los datos de Moody's. Pero el margen de mejora es muy escaso.

Eso no quiere decir que el ciclo alcista se haya terminado. Pero es posible que, esta vez sí, haya entrado en una nueva fase. A finales del año pasado los analistas menos pasionales comentaban que 2007 iba a ser un año marcado por la selección de valores. Hasta el momento los mercados habían subido en bloque gracias al tirón de los beneficios. Ahora se preveía lo que los expertos llaman dispersión de multiplicadores y el resto del mundo una criba que separe el trigo de la paja.

Eso no ha sucedido porque, la verdad, el inversor no encontraba incentivo en discriminar valores. Todos subían porque partían de niveles bajos y porque los beneficios van como un tiro. Ahora, si como es de esperar la prima de riesgo sube el dinero no aceptará con tanta facilidad gato por liebre. El casi agotado apalancamiento de las empresas hará más complicado el rito de batir las perspectivas. Y el mercado premiará y castigará, de modo que la selección de valores será la única estrategia rentable en Bolsa.