Automoción

Applus compra la tercera empresa de ITV en Finlandia y alcanza ya una red de 40 centros

Applus mantiene su plan de crecimiento en Finlandia, tras la adquisición de la tercera compañía de inspección técnica de vehículos (ITV) realizada en los últimos 10 meses. La empresa que preside Ernesto Mata ha adquirido los activos de la sociedad Rovaniemi Autokatsastus y de su filial Kiiminki Autokatsastus. La operación ha tenido un coste de 2,3 millones de euros.

Además, Applus ha conseguido la adjudicación de la gestión de una ITV pública en la ciudad de Turku, en el sudoeste de Finlandia. Este centro controla un área de formación de inspectores de automoción de referencia en Finlandia. Turku es la segunda ciudad de este país, y alberga la sede social de Applus.

De esta forma, la compañía de inspección y certificación ha ampliado en cuatro ITV su presencia en Finlandia, alcanzando una red de 40 puntos de servicio. Applus prevé llevar a cabo 420.000 inspecciones en este país nórdico durante 2007 y generar una facturación de 23 millones de euros.

La adquisición realizada se enmarca en la estrategia de realizar pequeñas adquisiciones para incrementar la dimensión de Applus, según destacó el director general de Agbar, José Vila, en una reunión con analistas. Vila se refirió al mercado finlandés, reconociendo que Applus había 'perdido cuota por la liberalización del sector realizada, situación que es lógica'. Las previsiones para el ejercicio en curso apuntan un incremento de facturación orgánico de entre el 3% y el 5% en inspección de vehículos, porque 'se trata de un sector maduro en el que los aumentos se contabilizan por temas inflacionarios y de tarifas y por el crecimiento del parque de vehículos', argumentó Vila.

En los segmentos de inspección y certificación la previsión de crecimiento es mayor, del orden del 10%. El conjunto de Applus, grupo participado por Agbar, Caja Madrid y Unión Fenosa, prevé incrementar su actividad un 10%, aseguró Vila.

Applus suscribió en febrero pasado un crédito sindicado de 175 millones con seis entidades financieras, gestionado por BBVA y La Caixa, con el objetivo de financiar dos de las adquisiciones realizadas en 2006 (RTD y K1), que se realizaron por un valor conjunto de 231 millones.