Aeronáutica

El plan de ajuste de Airbus es benévolo con España y muy duro con Francia

El constructor aéreo Airbus suprimirá 10.000 puestos de trabajo en los próximos cuatro años, 400 de ellos en España. La venta de plantas prevista no afecta a la industria nacional, que además aumenta su carga de trabajo a un mínimo del 10% en el estratégico nuevo modelo de avión A-350.

El plan de ajuste de Airbus es benévolo con España y muy duro con Francia
El plan de ajuste de Airbus es benévolo con España y muy duro con Francia

El mensaje del presidente de Airbus, Louis Gallois, respecto al futuro del constructor aéreo es la urgencia. El plan de ajuste Power 8, ideado tras los retrasos prolongados del gigante A-380 y que pretende ahorrar 2.000 millones de euros a partir de 2010 y 5.000 millones suplementarios entre 2007 y 2010, se aplicará de inmediato.

En primer lugar, la compañía confirmó ayer en Toulouse el grueso de su programa: la supresión de 10.000 empleos en los próximos cuatro años. Tal y como se venía anunciando y como habían exigido los responsables políticos de los cuatro países presentes en Airbus, el reparto del sacrificio se hará de forma equitativa, en función de la carga de trabajo.

Así, Francia y Alemania serán los más afectados, con la desaparición de 4.300 y de 3.700 puestos de trabajo, respectivamente. La compañía prescindirá de 1.600 empleos en Reino Unido y en España la cifra se eleva a 400. En principio, Airbus no prevé 'bajas forzadas', y 'el proceso se organizará en función de salidas voluntarias negociadas en cada país', según explicó la compañía en un comunicado.

Gallois advirtió que 'los conflictos nacionales son un veneno para Airbus'

No obstante, 'si estas medidas no generan reducciones al ritmo deseado en los próximos 12 o 18 meses, se aplicarán otras medidas para alcanzar el ahorro previsto', añade el documento. En rueda de prensa, Louis Gallois, también copresidente del consorcio aeronáutico EADS, matriz de Airbus, insistió en que el plan de ahorro de costes hay que aplicarlo. 'No tenemos otra opción, que quede claro', subrayó. Las nuevas contrataciones se suspenden hasta nuevo aviso y se congelará el sueldo de los cuadros de la empresa en 2007.

Además, en un giro radical de su modelo de negocio, Airbus venderá tres centros de producción entre Alemania (Laupheim y Varel) y Francia (Saint Nazaire Ville) y externalizará la actividad de otros tres, repartidos entre Reino Unido (Filton), Francia (Méaulte) y Alemania (Nordenham). En ambos casos la compañía estará atenta al futuro de los empleados, si bien queda por definir la relación entre Airbus y sus nuevos 'socios industriales privilegiados'.

El objetivo es centrarse en el futuro en la arquitectura general del aparato y de la cabina, la integración de sistemas así como el diseño, el ensamblaje, la instalación y las pruebas de ensamblaje. Un cambio de estrategia 'clave'. 'Hacemos demasiado de forma interna, no compartimos el riesgo ni los costes con ningún socio, sólo con EADS, y no es suficiente', dijo Gallois. Cambios que 'deberían haberse hecho en 2000, cuando se creó Airbus; ahora resulta mucho más difícil'.

En Francia, el país más afectado por el plan de ajuste, las reacciones no se han hecho esperar. Los sindicatos han anunciado movilizaciones y la candidata socialista a las presidenciales de 2007, Ségolène Royal, iba más lejos pidiendo 'una moratoria' en la reestructuración y un acuerdo con la canciller alemana Angela Merkel. En Alemania y en el Reino Unido las reacciones han sido más moderadas. Alemania ha ganado una tercera cadena de ensamblaje para el A-320, por el aumento 'brutal' del ritmo de producción de este modelo.

La compañía reducirá a medio plazo los ciclos de desarrollo de los nuevos aparatos, de 7,5 a 6 años e integrará de forma más sólida la fabricación de los aviones a la ingeniería asociada. El futuro Airbus se organizará de forma transnacional entre sus cuatro países miembros, y sus respectivos dirigentes nacionales no desempeñarán un papel operativo.

CC OO y UGT negociarán un recorte no traumático

Los sindicatos UGT y CC OO pretenden negociar con los responsables de Airbus los detalles del Power 8 para que el recorte de 400 puestos de trabajo previsto en España (el 13% de la plantilla fija de la empresa en el país) se realice de forma no traumática. Los contactos se llevarán a cabo entre la dirección de la compañía en España y los representantes del comité interempresas.

Así, desde UGT creen que no habrá problemas para que las tres plantas españolas puedan 'absorber' el recorte de empleo, ya que el plazo previsto para el ajuste es de cuatro años. Las fórmulas que se pueden barajar incluyen prejubilaciones y bajas voluntarias con indemnización. Además, tal y como prevé el convenio, los trabajadores excedentes se podrían recolocar en otras unidades de negocio de EADS en España (Transporte militar, Defensa, Espacio o Eurocopter).

Por su parte, CC OO insistió en que rechaza la supresión de puestos de trabajo sin más y en que apoyará las protestas europeas de solidaridad con los trabajadores afectados.

La industria nacional hace una interpretación positiva

El sector español de la construcción aeronáutica se ha apuntado a la interpretación más positiva dentro de un plan de ajuste que supondrá severos sacrificios. En primer término, se ha prestado atención a la designación como centro de excelencia de materiales compuestos con responsabilidad sobre la cola de la planta que Airbus tiene en Illescas, en la provincia de Toledo. Aunque esta designación viene a corroborar un reparto de tareas previamente existente en el que se reconoce la especialización española en fibra de carbono, los observadores entienden que la dirección de Airbus reconoce y consolida un mayor control sobre esta parte de los aparatos desde Illescas.

Tras el ajuste, España mantiene todos sus centros (Getafe, en Madrid, Illescas, en Toledo y Puerto Real, en Cádiz) y gana hasta el 10% de la carga de trabajo en el futuro y estratégico modelo A-350. Este porcentaje podrá mejorarse con la entrada en el proyecto de empresas españolas a riesgo. En este aparato trabajarán de forma equitativa Alemania (35%), Reino Unido (20%) y Francia (35%), donde irá el ensamblaje final. El ministro de Economía, Pedro Solbes, valoró positivamente el plan al señalar que España queda afectada, pero menos que los otros países.