Unión Europea

La UE castigará a los países que deforesten bosques para producir biocarburantes

La fuerte apuesta que la Unión Europea ha hecho por los biocarburantes (pretende que el 10% del consumo de energía de transporte sea a través de biocarburantes en 2020) como alternativa frente al petróleo tendrá límites. Así lo aseguró ayer Stavros Dimas, comisario europeo de Medio Ambiente, en una respuesta parlamentaria escrita, quién dijo ser consciente de los riesgos que el desarrollo de los biocarburantes procedentes de la agricultura entraña para los bosques de Brasil o los países tropicales.

Dimas apuntó que 'si no se toman medidas', el cultivo de materia prima que importa la UE para la obtención de biocarburantes puede implicar 'peligros para la biodiversidad'. Por eso avanzó que Bruselas va a proponer un sistema de incentivos que, por ejemplo, desanime la conversión de terreno con alto valor ambiental en plantaciones de productos agrícolas destinados a biocarburantes.

Brasil es el origen de la mayor parte de las importaciones de la UE, en concreto, el azúcar de caña con el que se produce etanol. 'Aunque este cultivo se planta en el bosque del Amazonas y su producción y la deforestación podrían estar ligados, la Comisión no tiene constancia de datos que muestren que esto ha pasado', aseguró.

En cuanto a la soja y al aceite de palma, Dimas dijo que en el pasado representaron una parte inferior del consumo respecto a la caña de azúcar, pero en la actualidad 'está creciendo' y su expansión se ha producido a expensas de los bosques tropicales.