Ignacio Rodríguez

'Preferimos la gestión tradicional activa a largo plazo'

Ignacio Rodríguez, de M&G, considera que sus productos son atractivos tanto para el pequeño inversor como para el institucional. Prefiere los fondos de renta variable a los de fija.

¿Cuál ha sido la trayectoria de M&G en España en el negocio de los fondos de inversión?

M&G lleva en España poco más de un año. En este tiempo hemos comprobado que los inversores son cada vez más sofisticados y buscan productos que le puedan proporcionar alpha, un extra de rentabilidad, como los que ofrecemos en M&G. Tenemos más de 60 distribuidores registrados en la CNMV y pensamos que nuestros productos son atractivos.

¿Qué fondo de M&G destacaría?

Los de renta variable intentan proporcionar a nuestros inversores un extra de rentabilidad mediante la selección de valores con una perspectiva de largo plazo. Nuestros fondos M&G Global Leaders, M&G American Fund, M&G Recovery, M&G European, son fondos que cumplen con esta premisa.

¿Qué estrategias de gestión alternativa piensa que pueden funcionar mejor en el largo plazo?

Si pensamos en hedge funds debemos conocer el significado de esta palabra. La palabra hedge se traduce como cobertura, menores pérdidas teóricas, pero también significa menor potencial de revalorización. En M&G preferimos la gestión tradicional activa a largo plazo. Sólo un ejemplo: una inversión de 1.000 libras en el M&G Recovery Fund (Bolsa del Reino Unido) en mayo de 1969 se hubiera convertido a finales de 2006 en 326.845 libras, mientras que invirtiendo en el índice hubieran sido 71.765 libras (4,5 veces menos). Creemos que siempre es interesante invertir en renta variable gestionada por profesionales con criterios sólidos.

¿Qué fondos en general, excluyendo hedge, piensa que pueden comportarse mejor en 12 meses?

Seguimos positivos con los fondos de renta variable. Parece que la Bolsa alemana es la que tiene más oportunidades, ya que se están produciendo reestructuraciones empresariales y crecimientos de beneficios y de productividad en esa economía, algo impensable hace tres años. La española parece cara en muchos de sus valores, aunque sus precios están mantenidos por la posibilidad de operaciones corporativas. Los fondos de renta fija siguen siendo menos atractivos.