Naval

La cartera de los astilleros privados bate récords

La cartera de pedidos de los pequeños y medianos astilleros españoles batió sus máximos históricos en 2006, lo que confirma la buena posición competitiva de la construcción naval nacional en el sector privado.

Los pequeños y medianos astilleros españoles agrupados en Pymar (la gran mayoría del sector privado dedicado a la construcción civil) cerraron el ejercicio de 2006 con un balance altamente positivo, que mantiene las buenas cifras del sector del año precedente y confirma la competitividad de las factorías españolas dentro la construcción naval mundial.

Así, la cartera de pedidos de estos centros superó el año pasado en un 17,3% la lograda en 2005 y alcanzó un máximo histórico de 712.471 toneladas de registro bruto compensado (TRBC), lo que garantiza unos niveles de producción muy favorables para los próximos tres y cuatro años.

Los nuevos contratos firmados en 2006, sin embargo, experimentaron un retroceso del 17%, hasta las 345.967 TRBC. No obstante, esta cantidad sigue siendo una de las mejores de la evolución histórica del sector y el descenso es achacable a que las cifras de 2005 fueron las más altas de las dos últimas décadas.

En materia de producción, los niveles logrados en casi todas las áreas también marcaron máximos históricos. Así, las entregas llegaron a las 222.460 TRBC, las puestas en quilla alcanzaron las 293.961 TRBC y las botaduras, las 191.778 TRBC. La relación entre nuevos contratos y entregas en los pequeños y medianos astilleros situó el factor de reposición en 1,55.

En 2006, se atendieron más pedidos nacionales que de armadores extranjeros. En concreto, el 57% de los buques construidos fue para empresas españolas (65% respecto al tonelaje total), mientras el 43% restante lo fue para grupos foráneos (35% del tonelaje total). Por tipos de buques, los más demandados fueron los auxiliares de apoyo a plataformas petrolíferas, portacontenedores, quimiqueros, remolcadores y, en menor medida, ferries y buques pesqueros.

El dulce momento que atraviesa el sector desde 2004 está directamente vinculado al auge del tráfico marítimo, que el año pasado creció a unas tasas similares a las de 2005 (3,8%). Según datos recogidos por la Asociación de Ingenieros Navales, el 90% del comercio exterior de la UE y más del 40% de su comercio interno son ya transportados vía marítima. Europa cuenta con el 40% de la flota mundial y mueve 3.500 millones de toneladas de carga al año.

El factor tecnológico

Este momento ha sido aprovechado por los socios de Pymar, que han hecho valer la gran especialización tecnológica de los astilleros españoles, que construyen 'los ferrari de los barcos', según fuentes del sector, lo que les ha permitido hacerse un hueco ante la pujanza de coreanos y chinos.

A ello hay que añadir la mejora que para la imagen exterior del sector ha supuesto el fin de la crisis de Izar, con la privatización de los astilleros públicos.

Los cambios de la reconversión

El proceso de reconversión al que se ha visto sometida la construcción naval en España ha cambiado significativamente la cara de un sector industrial que sigue teniendo una importancia significativa en comunidades como el País Vasco o Galicia.

Un ejemplo de estos cambios es la capacidad de producción del conjunto de los astilleros que, fruto de los cierres y fusiones, ha pasado del millón de toneladas de registro bruto compensado (TRBC) existentes en el periodo 1976-1984 a las 271.500 de 2005.

En el plano laboral, las plantillas dedicadas a la nueva construcción han pasado de los 44.548 trabajadores de 1975 a los 2.222 con que se cerró 2005. La externalización y el ajuste de plantillas ha permitido, sin embargo, mejoras significativas de productividad. En el caso de los pequeños y medianos astilleros, la relación entre TRBC y plantilla fija era de 14,3 en 1986, mientras que el año pasado este índice ya fue de 127,9.