Energía

La CNE pide reciprocidad con Argelia si quiere que Sonatrach entre en España

La Comisión de la Energía ha remitido a Industria el informe consultivo que este ministerio le había pedido sobre la petición de Sonatrach para poder comercializar gas natural en España. El informe, que el consejo de la CNE aprobó por unanimidad el jueves, considera que la argelina reúne todas las condiciones técnicas y económicas para poder vender gas en competencia con las comercializadoras españolas. El regulador energético respalda 'la capacidad técnica y económica de Sonatrach', pues el grupo estatal argelino es totalmente solvente y tiene una gran experiencia en la venta de gas, no sólo en Argelia, sino en otros países europeos, como Italia.

Sin embargo, desde el punto de vista del acceso a las redes, el regulador recuerda al ministerio que la Ley de Hidrocarburos establece que se puede exigir reciprocidad a otro país no comunitario, cuyas empresas quieran instalarse en España. En otras palabras, que para dar la licencia a Sonatrach el Gobierno español puede pedir al argelino igual trato en Argelia para las empresas españolas. Algo que, según fuentes del sector, no plantearía ningún problema para ese país.

Otro de los problemas que apunta la CNE está relacionado con la garantía de suministro. La citada ley española prohíbe a los suministradores españoles (transportistas, comercializadores y grandes consumidores) que más de un 60% del gas que aprovisionan proceda de un único país productor (o única fuente). En este sentido, todos los contratos aportados por Sonatrach son de gas argelino. Y, aunque pueda comprometerse en el futuro a cumplir con este porcentaje, un informe jurídico que se incluye en el informe, señala que 'el compromiso debe ser previo (ex-ante)' y demostrar que el aprovisionamiento de la nueva comercializadora está diversificado.

Respecto a los efectos sobre la competencia, la CNE va a elaborar por decisión propia, otro informe para analizar cómo puede afectar a los operadores del mercado y a los precios.

En cuanto a la cuota de mercado que se le pueda imponer, el regulador considera que se trata de una decisión política del Gobierno pues, al fin y al cabo, Sonatrach es una empresa estatal.