Lealtad, 1

Principio del fin o fin del principio

La cotización de Metrovacesa fue restablecida a media mañana de ayer, sin que los supervisores del mercado español y francés hayan podido todavía digerir el farragoso plan planteado por los Rivero y Sanahuja a última hora del lunes. Por la mañana se marcaban cambios en el entorno de los 100 euros, el valor abrió a 98,95 y cerró la sesión en 107,95 euros por acción, con una pérdida del 8,4% sobre el cierre del viernes pasado, último antes de que se conociese la división en dos de la inmobiliaria.

El precio parecía en principio encaminado a quedarse entre dos aguas. Entre lo que se estaba pagando antes del anuncio, 117,85 euros, y lo que se ofrece por cada acción de Metrovacesa en la propuesta de sus principales accionistas, 75,67. Había una gran incertidumbre y lo esperable es que esta incertidumbre se reflejara en un precio un tanto indefinido. A la luz de los 107,95 euros a los que ha cerrado el valor, parecería que el mercado no apuesta por este plan en la redacción actual.

La mayoría de los analistas consideraba que las acciones de Metrovacesa estaban sobrevaloradas y que su precio obedecía a las expectativas de un nuevo capítulo de la lucha por el control. Pero 10 euros parecen poca cosa teniendo en cuenta que el desmembramiento de Metrovacesa, si se aprueba, diluye cualquier expectativa de guerra de opas.

Se podría pensar que, posiblemente, la CNMV obligará a la empresa, o a alguno de los accionistas, a lanzar una opa por el 100%. Sin embargo, no hay ninguna garantía de que el precio de la opa sea de 110 y no de 80, 90 o 100 euros. Lo que el mercado parece querer decir es que ve el plan de Metrovacesa no como el final del culebrón, sino como el inicio de una nueva temporada. Quien ha entrado en este peligroso juego especulativo no quiere salirse a las primeras de cambio, y si Planeta compró a 120 euros, no quiere vender por 100.