Inversión

Los analistas prevén que el oro vuelva a los 700 dólares la onza

La caída del dólar y la demanda impulsan la cotización del metal

Está más volátil que en otras etapas pero cuenta con capacidad para volver al umbral del precio máximo de los últimos veinte años, que se alcanzó el 12 de mayo de 2006 con una cotización de 714,80 dólares la onza. Esta es la visión que los expertos de los bancos de negocio tienen actualmente del oro, que esta semana superó la cotización más alta de los últimos nueve meses al llegar a los 669,75 dólares. El viernes bajó ligeramente hasta los 668,95 dólares la onza y acumula una revalorización en el año superior al 5%.

Las previsiones de que la cotización del oro se acerque en los próximos meses a los 700 dólares es compartida, entre otros expertos, por los analistas de Citigroup. Basan su opinión en los datos macroeconómicos y monetarios mundiales, así como en la relación de la oferta y la demanda.

Demanda creciente

Son varias las razones que justifican esa tendencia, pero la debilidad del dólar frente al euro es la más evidente, ya que ese metal precioso tiene una correlación histórica inversa a la de la moneda estadounidense. La creciente demanda, en gran parte proveniente de países emergentes, es otro factor de impulso, como se señala desde Citigroup. Según los datos del World Gold Council, conocidos el viernes, la demanda de oro medida en dólares creció un 22% en 2006.

Esta tendencia se traduce además en mejores perspectivas para los fondos que invierten en empresas dedicadas a la extracción de ese metal, que es la vía más recomendada para los inversores minoritarios que quieren entrar en ese activo. En esta línea, Graham Birch y Evy Hambro, gestores del MLIIF World Gold Fund, de Black Rock y Merrill Lynch, estiman que permanecen vigentes la mayor parte de los factores que hicieron que el oro llegase a las cotizaciones actuales desde el precio de 250 dólares registrado en 2001.

Destacan, entre ellos, que los inversores continúan buscando diversificar su cartera de activos, incluyendo en ella oro y otras commodities. Añaden que la producción minera es plana o descendente y que los ETF (fondos cotizados) de oro han seguido creciendo, lo que muestra que la demanda como inversión es ascendente, mientras que las ventas de los bancos centrales han disminuido. El citado fondo cuenta con una revalorización anualizada en los últimos cinco años del 26,9%. La del índice FTSE Gold Mines es del 12,6%.

Otros expertos añaden que algunos hedge funds vuelven a interesarse por invertir en este metal.

Esta atmósfera se ha contagiado, asimismo, a las previsiones sobre resultados de las compañías mineras, aunque los expertos no niegan que se trata de una opción de riesgo. La canadiense Barrick es una de sus preferidas. Para ella, Goldman Sachs recomienda comprar, con una capacidad de revalorización superior al 25%.