Alimentación

Burger King admite daños en las ventas por la lucha contra la obesidad

Burger King se queja en un documento remitido al regulador del mercado de EE UU (SEC) de que las nuevas regulaciones contra la obesidad incrementan sus costes y pueden reducir sus ventas.

Las nuevas normas que tratan de poner freno a la obesidad, en especial a la infantil, pueden costarle caras a Burger King. Así lo asegura la empresa en un comunicado enviado al regulador de los mercados estadounidense (SEC) en el que reconoce que los numerosos cambios que se están produciendo en ese entorno y las consecuencias de no poder cumplir siempre con ellos 'podrían afectar negativamente a nuestras ventas, nuestros ingresos y nuestros beneficios'.

La compañía de restauración de servicio rápido afirma que esta situación se está produciendo especialmente en los mercados de EE UU, Reino Unido y España. En estos países se ha comenzado a legislar sobre aspectos como las grasas trans o parcialmente hidrogenadas o sobre alimentos con contenido especialmente alto en calorías.

Mientras que buena parte de la lucha contra la obesidad en Estados Unidos se centra en las grasas trans y por ejemplo en Nueva York su uso se prohibirá a partir de julio de 2008, en el Reino Unido se ha restringido la publicidad de los restaurantes de comida rápida a los niños. Además, las autoridades británicas también prohibieron la emisión de un anuncio de la cadena por mostrar una hamburguesa más grande de lo que es en realidad.

Burger King destaca que en España las autoridades sanitarias 'y ciertas organizaciones industriales' han centrado su lucha contra la obesidad en la restricción de la publicidad que promociona raciones grandes. La compañía, que teme que nuevos países se sumen a esta lucha afirma que el cumplimiento de esa regulación 'podría incrementar nuestros gastos y la publicidad negativa que puede derivarse de este tipo de iniciativas legales podría reducir nuestras ventas futuras', concluye la empresa.

En todo caso, la cadena de restaurantes de comida rápida ganó 38 millones de dólares (29 millones de euros) durante su segundo trimestre fiscal (octubre-diciembre), lo que supone un 41% más que en el mismo periodo del ejercicio del año anterior. Su facturación alcanzó los 559 millones de dólares (431 millones de euros), un 9% más que en el mismo periodo de 2005, cuando la empresa ingresó 512 millones de dólares (394 millones de euros).

La cadena planea entrar a lo largo del presente ejercicio en Japón e Indonesia, dos mercados estratégicos que se encuentran en pleno crecimiento.

En España Burger King ha anunciado su ruptura con la asociación de cadenas de comida rápida (Fehrcarem) debido a los acontecimientos de los últimos meses provocados por la publicidad de sus hamburguesas de gran tamaño. La compañía asegura que comparte con las autoridades el objetivo de mejora de la educación alimentaria y prevención de la obesidad y está abierta al diálogo y a la colaboración tanto con el Ministerio de Sanidad y Consumo como con Aesan (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición). Por su parte Fehrcarem aseguró ayer que la salida de Burger King de su asociación no tiene consecuencias para ellos.