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Tan confortable como rápido

Pocas berlinas de representación rezuman la exclusividad del Maserati Quattroporte, pese a que esta auténtica joya de la automoción se las tiene que ver con rivales de la talla del Audi A8 o el Mercedes Clase S.

Hasta ahora este modelo de tracción posterior, original de 1963 y que vive su cuarta generación, equipaba como única posibilidad un cambio de marchas Duo Select con embrague robotizado. Deriva del F-1 de Ferrari y suma modo secuencial a través de levas en el volante, además de seis marchas.

Este cambio ofrece una modalidad automática pura y es efectivo y rapidísimo, pero brusco e incómodo en ciudad. De hecho, sólo los clientes más dinámicos lo disfrutan, mientras que otros, sobre todo mujeres, lo interpretan como una traba al plantearse adquirir el coche.

Así, la marca ha optado por añadir una nueva transmisión automática desarrollada junto a ZF. No releva a la anterior, pero se basa en un convertidor hidráulico y logra una transición de marchas más confortable y progresiva. Maserati la ofrece con los ojos puestos en el mercado norteamericano (40% de sus ventas), además de en compradores de mayor edad.

Y eso que su electrónica permite apurar la mecánica hasta 7.500 rpm. En modo automático suma una posiciones «Ice» para rodar con baja adherencia, en condiciones de hielo o lluvia, iniciando la marcha en segunda velocidad; «Normal» y «Sport» -cambia a 4.000 vueltas. Por lo demás, el Quattroporte incorpora un nuevo freno electromecánico de estacionamiento y una inédita consola central con doble posavasos. El coche disfruta de un propulsor 4.2 V8 de lo más enérgico. También procede de Ferrari y eroga 400 CV, suficientes para lanzarlo a 270 km/h.

Además, su chasis es formidable: pisa y se agarra con rotundidad, la dirección es incisiva y, para colmo, tiene una agilidad impropia de un automóvil de 5,05 metros. A ello contribuye un reparto de masas ideal, ya que el nuevo cambio va acoplado directamente al motor por detrás del eje frontal.

Como aspectos mejorables en un automóvil de calidad interior artesana, un tacto del freno mejorable, unas plazas traseras algo justas y un maletero limitado para el tamaño del coche. Se ofrece en niveles base, Executive GT y Sport GT -de 123.527 a 137.159 euros-, ahora con tres nuevos colores.

¦bull; Precio: entre 123.000 y 133.000 euros