Toma de beneficios

El mercado recoge beneficios tras la cadena de máximos

Llegó la toma de beneficios. El mercado se resiste a caer, pero después de siete máximos históricos en lo que va de año las ventas llegaron ayer. Eso sí, con timidez. El Ibex perdió el 0,19% tras una sesión volátil en la que estuvo a punto de conquistar los 14.900 puntos. Cerró en 14.826.

La Bolsa española hizo una pausa ayer en su imparable trayectoria alcista. La sesión prometía nuevas cotas récord pero al final se impuso la toma de beneficios ante la ganancia acumulada del índice este año, que alcanza ya el 4,8%, prácticamente la mitad de la revalorización que auguraban las principales firmas de análisis para el ejercicio completo.

El máximo histórico intradiario de 14.893 puntos que marcó el índice a comienzos de la sesión resultó una conquista efímera. Pronto las órdenes de venta comenzaron a dominar, incluso antes de conocer la esperada decisión del BCE de mantener los tipos en el 3,5%. La apertura bajista de Wall Street hizo poco por enderezar el rumbo de la Bolsa, y aunque las ventas se suavizaron en los últimos compases del día, al final el rojo dominó. El Ibex perdió el 0,19% para concluir en los 14.826 puntos.

'Es una toma de beneficios', resumía ayer Álvaro Arístegui, de Interdín. 'Entiendo que los resultados siguen bien y la economía tiene buena salud. El mercado va a aguantar fuerte hasta por lo menos principios de marzo. Después quizá recorte', añadió este experto.

La sesión trajo pocas sorpresas y el protagonismo se centró en Altadis. La tabacalera cayó un 3,81% tras conocerse que Imperial Tobacco ha comprado la estadounidense Commonwealth Brands. Una noticia que el mercado interpretó que reduce las posibilidades de que Altadis reciba una opa.

Otras caídas significativas ayer fueron para Metrovacesa (-2,76%), Sacyr Vallehermoso (-2,76%), Unión Fenosa (-1,8%), Mapfre (-1,5%) o Antena 3 (-1,39%). Pero los expertos ven la debilidad de ayer más como un alto en el camino. 'No hay nada que pueda anticipar caídas fuertes y nos dejamos llevar por la tendencia. Aconsejamos cautela y esperar a los recortes', comenta Alberto Roldán, de Inverseguros.

En el resto de Europa las caídas también se impusieron ayer, algo más acentuadas, a raíz de que el BCE dejará entrever que subirá los tipos de interés en la reunión de marzo. 'Una fuerte vigilancia' es necesaria para proteger contra la inflación, comentó el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet. Unos comentarios que favorecieron al euro, la moneda se acercó a niveles récord frente al yen y repuntó levemente contra el dólar. La deuda, por su parte, reaccionó a la baja. Y la rentabilidad del bono a 10 años, que se mueve a la inversa que el precio, repuntó al 4,093%.

En Europa la debilidad del sector de materias primas (-1,8%), las químicas (-1,4%) y la alimentación (-1,4%) lastraron los principales índices. Así, el Dax cayó un 0,49%, el Cac, un 0,66% y el Euro Stoxx, el 0,57%. Entretanto, en Wall Street pesó la advertencia de resultados de Toll Brothers y otras que llegaron del sector financiero. El Dow Jones cayó el 0,23% y el Nasdaq, un 0,07%.

Merrill ve la Bolsa de EE UU defensiva este año

Merrill Lynch ofrece una visión optimista sobre los mercados estadounidenses para este año y resalta su cualidad defensiva. Espera un ejercicio de ganancias moderadas, entre el 3% y el 6%. Revalorizaciones que supondrán ver el S&P 500 cerrar el año en un rango ente 1.450 y 1500 puntos, el Dow Jones entre los 13.000 y 13.100 puntos, y el Nasdaq entre 2.550 y 2.650.

'EE UU es un mercado defensivo este año. Se comportará peor que el resto aunque destacará si los mercados son bajistas', comentó ayer en rueda de prensa Mary Ann Bartels, analista jefe para el mercado estadounidense y responsable de análisis de Merrill Lynch.

La firma encuentra que los riesgos están bastante contenidos. Considera que la inflación no es una amenaza y la desaceleración del mercado inmobiliario no le preocupa en exceso. 'Podemos ver el suelo antes de lo que se anticipaba', añadió Bartels.

En cuanto a la volatilidad, augura periodos puntuales que desatarán correcciones en el mercado de no más del 15%. Episodios que se acelerarán si en el mercado crece la sensación de que la Reserva Federal subirá los tipos, según explicó Bartels. Merrill Lynch, con todo, espera que se mantengan.