Comisiones

Guía para pagar menos comisiones a los bancos

Que la banca cobra comisiones hasta por respirar o que nadie da duros a cuatro pesetas son creencias tan ampliamente extendidas que resulta difícil pensar que algo esté cambiando en la relación de las entidades financieras con sus clientes. Pero durante 2006 varios bancos y cajas han eliminado las comisiones por los servicios financieros más elementales sin que haya letra pequeña que levante sospechas y teniendo en cualquier caso las ganancias aseguradas con la concesión de créditos. Bancaja, Santander y la CAM han sido las primeras en renunciar al cobro de comisión por mantenimiento y administración de una cuenta corriente o de ahorro, por la emisión de tarjeta de débito, por el ingreso de cheques y por las transferencias nacionales y en la UE. Santander permite además el envío de remesas sin coste a sus clientes inmigrantes vinculados.

Las comisiones cero no son, por tanto, producto de la imaginación de clientes hastiados de pagar por servicios financieros elementales. Existen. 'Los consumidores deben aprovechar la competencia bancaria en beneficio propio. Es posible dejar de pagar comisiones. El cliente debe saber que son negociables y suprimibles', señalan desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

El primer paso al frente lo dio la banca por internet, que apostó claramente por suprimir las comisiones en los servicios financieros (mantenimiento de cuenta o transferencias) y también en la contratación de créditos hipotecarios como fórmula con la que compensar la ausencia de contacto directo con el cliente. Después llegaron las tarifas planas, que por una cuota mensual permiten realizar un determinado número de operaciones bancarias, una opción que resulta más atractiva cuanto mayor sea el grado de vinculación con la entidad y mayor sea la frecuencia con la que necesita realizar transacciones o cobrar cheques. Al igual que sucede a la hora de contratar la hipoteca más barata o el depósito más rentable, el secreto está en realizar una comparación exhaustiva y en afinar al máximo el cálculo de las operaciones bancarias que suele realizar el cliente al año para no pagar cuotas anuales por servicios que no se necesitan. Así, Banesto cuenta con una oferta de tarifa plana que cuesta 4 euros al mes, en su modalidad más básica, que incluye la eliminación de la comisión de mantenimiento y administración de la cuenta, la tarjeta de débito y la tarjeta Visa 123 y 48 transacciones en el año en cajeros 4B no pertenecientes a la red de oficinas de Banesto. La Caixa, por 2 euros al mes, elimina comisiones de cuentas a la vista e incluye la tarjeta de débito y un cheque, transferencia o traspaso al mes. Por el mismo precio mensual, Unicaja permite el cobro de tres cheques y tres transferencias, además de incluir la tarjeta de débito y eliminar la comisión por mantenimiento de la cuenta. 'Las cuentas con tarifa plana son muchas veces menos interesantes que las ordinarias, a no ser para los clientes muy activos', advierte la OCU.

La banca penaliza a los clientes menos vinculados: todas las tarifas medias por servicios subieron en 2006

Clientes preferentes

Dinero llama a dinero y, cuanto mayor sea la vinculación del cliente con su banco, es decir, cuantos más productos tenga contratados y mayores sean sus saldos, menos pagará por comisiones. En Banco Sabadell reconocen que 'todos los clientes del banco, de acuerdo con la relación que tienen establecida, pueden negociar el precio de los productos y los servicios que utilizan'.

Sin embargo, esta tregua aparentemente indefinida en el cobro de comisiones se rompe sin remedio para aquellos que se salen del redil. De hecho, las tarifas medias han subido de forma generalizada en el último año, de acuerdo con los datos que facilitan las entidades al Banco de España. Una tarjeta de crédito se encareció en 2006 el 19,4%, hasta los 27,39 euros al año, mientras que el mantenimiento de una cuenta corriente costó de media 18,3 euros, el 4,7% más, lo que da una idea del precio que hay que pagar si se está fuera del club de clientes preferentes para la banca o sin el resguardo de una tarifa plana. En Santander, la comisión por mantenimiento es de 46,88 euros al año, según la tarifa máxima registrada en el Banco de España, una tarifa que se puede aplicar a los 4,5 millones de clientes de la entidad no vinculados. La fidelidad del cliente con su banco es la máxima que ha inspirado la decisión de las entidades que han eliminado el cobro de las comisiones por servicios financieros.

Santander, consciente de tener una imagen en el mercado de banco que cobraba elevadas comisiones, se adentró hace un año en el terreno de las comisión cero, aunque con el requisito de, por lo menos, domiciliar la nómina o la pensión. Esto ha servido para captar nuevos clientes y reducir las deserciones. 'Lo importante es ver a qué tipo de clientes se le elimina la comisión y hasta qué punto es una decisión universal', explican fuentes de las cajas de ahorros.

Aun así, no hay que pasar por alto que la elección de un banco suele estar determinada por la hipoteca y que la nómina se domilicia habitualmente allí donde se obtiene financiación para la casa, de modo que la búsqueda de las comisiones por servicios más bajas puede quedar en un resignado segundo plano. 'En un escenario de subida de tipos, los bancos van a tener más margen para suavizar el cobro de las comisiones más básicas', señala Juan Ignacio Sanz, profesor de Esade. Aunque sin renunciar a ellas en ningún momento: en el tercer trimestre de 2006, el conjunto de las comisiones cobradas por la banca creció el 8,6% interanual, si bien se apreció un descenso en las obtenidas de los servicios financieros, precisamente aquellas en las que se han extendido las rebajas, y que retrocedieron el 7% respecto al tercer trimestre del año anterior. Este es el reflejo cuantitativo de una tendencia que tendrá continuidad en los próximos meses. Juan Ramón Quintás, el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), pronostica que todas las entidades españolas acabarán sumándose a la estrategia de no cobrar comisiones por la prestación de algunos servicios a sus clientes más vinculados. 'El cobro de nuevas comisiones, como la de la recepción de una transferencia, va en contra de la estrategia para fidelizar clientes. Es poco probable', añaden fuentes del sector.