El análisis de la semana

La renta fija representa el 46% del dinero de los planes

La escalada de los tipos de interés a largo plazo mantiene en situación precaria a los planes de renta fija con carteras más dilatadas de plazo. Acabaron el año 2006 con la peor de las rentabilidades entre los diversos grupos de planes, apenas un 0,34% de rendimiento en el conjunto del año.

En el ejercicio recién comenzado, las cosas no van por mejor camino e incluso cabe la posibilidad de que un buen número de planes de este segmento del mercado entre en pérdidas durante estos primeros meses del año. Las expectativas de tipos de interés en la zona euro son malas, es decir, hay bastantes probabilidades de que suban y prácticamente ninguna de que bajen.

Por ello, los tipos a largo están tensionándose de forma sistemática. Y lo están haciendo con cierta rapidez, ya que esta semana el tipo a 10 años ha rebasado la barrera del 4,10% por primera vez en varios años.

La renta fija tiene un elevado peso en las carteras de los planes españoles, ya que viene a representar alrededor del 46% de los recursos totales manejados por las entidades. Teniendo en cuenta que a finales del pasado año un 20% era liquidez o tesorería y que un 10% del patrimonio de los planes estaba en otro tipo de inversiones, el peso de la renta fija es ampliamente mayoritario. El resto del dinero está en renta variable o en otras inversiones alternativas, en conjunto alrededor del 24% del patrimonio.

Los planes son, por lo tanto, mayormente vulnerables a los avatares de los mercados de bonos y en menor medida a las inversiones bursátiles, lo que parece explicar las menores rentabilidades que ofrecen respecto de los fondos de inversión, ya que estos tienen carteras más dinámicas aunque también predomine el estilo conservador en la gestión. La renta variable en los planes de pensiones está registrando este año las rentabilidades más positivas de todo el abanico de opciones en la inversión colectiva canalizada por los planes.