Informe

Los tipos hipotecarios tocan techo este año, según BBVA

Pese a las alertas sobre posibles pinchazos de la burbuja inmobiliaria que realizan organismos como la OCDE, el último informe del BBVA sostiene que la desaceleración del mercado está siendo más moderada de lo esperado y que la subida de tipos hipotecarios tocará techo este año.

El director del Servicio de Estudios del BBVA, José Luis Escrivá, admitió ayer durante la presentación del estudio que las perspectivas son cada vez más optimistas porque la coyuntura de la economía española también lo es.

El único factor que está incidiendo en el enfriamiento de la demanda es el endurecimiento de las condiciones financieras de los préstamos hipotecarios. A este respecto, Escrivá manifestó que el BCE situará con toda seguridad el precio oficial del dinero en el 4% (ahora en el 3,5%), 'algo que ya está descontado por el mercado'. Sobre los tipos hipotecarios, pronosticó que este año se situarán en torno al 4,9% (en la actualidad en torno al 4,5%) tanto en el caso de las nuevas operaciones, como en el saldo vivo de la cartera actual.

'Así, las familias que contraten una nueva hipoteca este año apenas percibirán en revisiones posteriores la subida de tipos, puesto que éstos se estabilizarán. Y los hogares con hipotecas ya contratadas percibirán ya mínimos aumentos a partir del segundo semestre de este ejercicio', explicó. Además, el Servicio de Estudios del BBVA calcula que el aumento medio de renta disponible de los hogares superará este ejercicio el 7,5%, 'lo que compensará en buena medida el sobrecoste del 6% al 7% que deberán soportar por el aumento de tipos', explicó Ignacio San Martín, responsable del estudio.

La entidad dice que la desaceleración está siendo más suave de lo esperado

Otros de los factores que explican el optimismo del banco es la certeza de que la demanda de extranjeros seguirá su paulatina recuperación, sobre todo influida por la bonanza interna de Alemania. Del lado de la oferta, desde el banco admitieron haberse sorprendido por la fortaleza que mantiene la inversión en vivienda, pese a haberse confirmado la desaceleración de las transacciones inmobiliarias. 'Dado este escenario, lo lógico es que los repuntes de precios se sitúen a finales de año en torno al 5%, pero si continúa la fortaleza de la producción de casas, los precios podrían moderarse aún más y situarse sólo entre el 3% y el 5% de incremento medio', aseguró Escrivá.

No obstante, el estudio no considera que exista un problema grave de sobreoferta, a excepción de enclaves puntuales, donde tienen mucho peso las residencias turísticas. Preguntado por cómo ha influido en el mercado el cambio de Gobierno y de política en este sector, Escrivá recordó que no se han producido cambios normativos significativos en el transcurso de esta legislatura y 'nosotros creemos que al final lo único decisivo es cómo evolucione la demanda'.

De hecho, matizó que algunos factores que explican el boom actual, como el aumento del empleo y la renta de las familias, la explosión demográfica y el alargamiento del plazo de los créditos, 'son estructurales, por lo que se mantendrán en el tiempo'.

32.000 millones en ingresos fiscales

El último estudio elaborado por el BBVA sobre la coyuntura inmobiliaria pone de manifiesto cómo el dinamismo de este sector ha tenido un reflejo positivo en los ingresos de las Administraciones Públicas.

Según los cálculos efectuados por el banco, la recaudación vinculada al mercado inmobiliario representa el 9,5% de los ingresos públicos no financieros totales, lo que a su vez equivale al 3,2% del PIB, unos 32.000 millones de euros.

El informe recuerda que son los ayuntamientos los más expuestos a la evolución de la actividad inmobiliaria, ya que de ella depende un tercio de sus ingresos. Las comunidades autónomas son, tras los municipios, las que obtienen un mayor volumen de ingresos inmobiliarios, pese a que no superan el 8% de los recursos autonómicos. En un escenario de moderada desaceleración, el BBVA estima que la participación de los ingresos inmobiliarios pasará a representar el 2% del PIB.