Seguridad Social

El fondo de las pensiones quiere invertir 4.000 millones en Bolsa

La Secretaría de Estado de la Seguridad Social presentará en los próximos días a patronal y sindicatos una propuesta para reformar la gestión del fondo de reserva de las pensiones y que la ley permita invertir al menos el 10% de este fondo en renta variable. Este año dicha cantidad sería como mínimo de 4.000 millones de euros.

La patronal CEOE y los sindicatos CC OO y UGT recibirán en los próximos días una propuesta de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social para reformar la regulación del fondo de reserva de las pensiones. El Ministerio de Trabajo cumple así uno de los apartados del acuerdo de pensiones que pedía revisar la gestión de dicho fondo.

La principal modificación que propondrá Trabajo es, según explicó ayer el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, que los gestores del fondo de reserva puedan invertir parte de su dotación de renta variable, ya que ahora sólo pueden comprar activos públicos españoles y extranjeros.

Granado ha defendido la posibilidad de diferir parte del fondo al mercado bursátil desde hace tiempo pero será ahora cuando lo materialice, si consigue el apoyo de patronal y sindicatos.

La cantidad que se invertirá en Bolsa no está aún cerrada porque todo tiene que negociarse con los agentes sociales, pero según fuentes de la Seguridad Social la propuesta será de 'al menos el 10% de la cuantía que tenga el fondo'. Eso equivaldría a como mínimo 4.000 millones de euros en este ejercicio, ya que según dijo Granado, a final de año el fondo tendrá 'más de 40.000 millones'.

Flexibilidad para el gestor

La propuesta de reforma de la ley que hará Trabajo también persigue 'que los gestores tengan algún tipo de flexibilidad y de agilidad (en su toma de decisiones) sin que sea necesario modificar la ley a cada paso', explicó Granado ayer.

Estos cambios son necesarios porque 'se nos ha quedado el traje pequeño', señaló en referencia a la regulación del fondo, ya que, en su opinión, 'esta diseñada para un fondo mucho más pequeño que el que ya tenemos'.

De hecho, casi la mitad de las inversiones hechas desde 2005 han sido en deuda pública de Francia, Holanda o Alemania. La razón es que el mercado español de deuda se ha quedado pequeño porque España emite cada vez menos deuda, y porque los gestores mantienen la política de no adquirir más del 10% de cada emisión de deuda, para no interferir en el mercado español. Dicho esto, Granado insistió en que estas inversiones bursátiles se harían siempre 'buscando la mayor seguridad y la máxima rentabilidad'.

La rentabilidad media anual acumulada del Fondo de Reserva entre 2001 y 2005 fue del 5,4%, mientras que la de los planes privados de pensiones tomando los últimos cinco años ha sido del 2,9%. Si bien en los planes de renta variable fue del 5,28%.

Trabajo logra controlar el alza del gasto en bajas laborales

Los responsables del Ministerio de Trabajo llevan tres años intensificando los controles sobre el gasto público en incapacidad temporal (bajas médicas laborales), ya que en 2004, cuando el PSOE llegó al Gobierno, llevaba varios años disparado por encima del 10% anual.

Este control ha obtenido sus mejores resultados en 2006, cuando, por primera vez en muchos ejercicios, el gasto en incapacidad temporal (IT) creció menos de lo presupuestado.

A falta de las cifras que gestionan las mutuas de accidentes de trabajo, en 2006 se destinaron 3.503,8 millones de euros a pagar prestaciones de incapacidad temporal, lo que supone 86 millones menos de lo previsto en el presupuesto inicial. Y, según explicó ayer el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, en la ejecución definitiva este ahorro respecto a lo presupuestado rondará 110 millones. El balance de gasto de la Seguridad Social de los últimos tres años indica que en 2004, la partida de IT crecía un 14,5% anual, el doble de lo que crecían las pensiones contributivas (7,15%). Pero tras intensificar el control de la Administración central, el pasado año el gasto público en bajas laborales crecía una tercera parte. En concreto, un 5%, antes de incorporarse las cifras de las mutuas que elevarán ligeramente el crecimiento al entorno del 7%.

Uno de los principales elementos de control tiene que ver con un mayor control de los médicos del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) frente a la inspección de los Servicios de Salud de las comunidades autónomas. Así, desde el pasado año, cuando una baja laboral sobrepasa el año de duración, son los médicos del INSS -y no los de los Servicios de Salud de las comunidades- los que otorguen la prórroga de hasta seis meses más que recoge la ley. Esta situación ya está implantada en 27 comunidades y estará en toda España este año.

Además, también la financiación de convenios de colaboración con las comunidades, ha permitido estrechar el control de este gasto. El resultado de estos convenios es una mayor homogeneidad en los criterios de diagnóstico entre los médicos de la inspección del INSS y los de los servicios regionales de salud. Con ello, han disminuido las reclamaciones en los tribunales y se han acortado los procesos de bajas que no llegan a los dos meses y los que sobrepasan los doce.

Este año, Trabajo aumentará también la vigilancia sobre las cuentas de las mutuas de accidentes, a las que obligará a llevar el mismo sistema de contabilidad que el resto de entidades gestoras de la Seguridad Social y, por tanto, estarán sometidas a 'una vigilancia permanente'.