Revalorización

Vueling, o el arte de llegar en el momento más oportuno

El consejero delegado de Vueling, Carlos Muñoz, ha dicho alguna vez que si otra compañía hubiera llegado un año antes a Barcelona, ellos ya no tendrían sentido. Vueling -que ha crecido un 28,3% desde que entró en Bolsa el pasado primero de diciembre- aterrizó en El Prat en 2004 y se asentó en 2005, precisamente el año que el tráfico aéreo creció un 9,1%, la segunda mayor subida de los últimos diez años.

La buena gestión, pregonada por los bancos de inversión, más algo de suerte, es la clave de Vueling. La compañía tiene la virtud de estar en el lugar adecuado en el momento preciso. Empezó con vuelos domésticos desde Barcelona, donde era la única low cost que unía ciudades españolas. Y acertó. Aunque la ruta Madrid-Barcelona podría verse afectada por la llegada del AVE a la ciudad catalana.

La compañía descartó otros destinos -Irlanda, Gran Bretaña y Alemania- donde otras líneas de bajo coste, como Ryanair o Easyjet, mantienen una posición dominante.

La estrategia de Vueling era clara: financiada por empresas de capital riesgo como Apax Partners e Inversiones Hemisferio de la familia Lara, la aerolínea debía crecer rápidamente para entrar en Bolsa y obtener financiación para nuevas inversiones y mejorar las economías de escala en un sector con elevados costes fijos.

Y así ha sido. Cerró el año con un crecimiento del 75% en número de pasajeros y en Madrid -donde estableció su segunda base- el aumento fue del 474%. A pesar de que es poco probable que presente beneficios, el parqué, acostumbrado a superar récords cada semana, ha recibido por la puerta grande a Vueling.

Además, entró en el mercado con buenos padrinos: los grandes bancos Goldman Sachs International, JPMorgan y Morgan Stanley coordinaron la OPV/OPS dirigida sólo a inversores cualificados que compraron 6.371 acciones -el 42,62%- del capital social. Ello dejó 100 millones de euros para afrontar nuevos retos como la apertura de una tercera base en el sur de Europa.

Desde el pasado uno de diciembre todos los factores parecen beneficiar a la compañía: en los últimos dos meses, el Brent no ha cesado de bajar hasta llegar a mínimos que no se veían desde hace 19 meses.

El descalabro de Air Madrid también resalta, por comparación, la gestión de las demás líneas aéreas. Y si eso fuera poco, JPMorgan fijó el pasado martes un precio objetivo de 46 euros para marzo de 2008. El informe del banco de inversión -que sorprendió a la propia compañía- agasajaba sobremanera a la ejemplar Vueling. El mercado se contagió del optimismo y las acciones de la 'pequeña Easyjet', como la llama JPMorgan, lideraron las ganancias con una revalorización del 6,71%, su mejor registro tras la subida de un 10% en su estreno en Bolsa.

Potencial para crecer el doble

El banco de inversión defiende que la penetración de las líneas de bajo coste en vuelos domésticos alcanza un 30% en Gran Bretaña y un 20% en Alemania, mientras en España se queda en un 5%. Así, JPMorgan considera que Vueling tiene potencial para crecer más del doble en los próximos 5-10 años.

Y si se compara el mercado europeo con Estados Unidos, JPMorgan mantiene sus altas expectativas. En Estados Unidos hay tres aviones de bajo coste por cada millón de habitantes, mientras en Europa sólo hay uno por millón.

Este año Vueling ha anunciado la compra de nueve Airbus A-320 que se unirán a los quince que ya tiene. Y, para 2008, planean tener una flota de 38 aviones.

Sin embargo, Morgan Stanley es más cauta a la hora de valorar a la empresa y hace hincapié en los riesgos. Un informe del pasado siete de enero, fijaba un precio objetivo de 34 euros, menor al de mercado.

A pesar de que Morgan Stanley también observa potencial de crecimiento de las low cost en España, teme que la competencia lastre a Vueling. Por un lado, destaca la presencia de la joven Clickair, participada por Iberia y con vocación de competir con Vueling y, por el otro, las líderes del mercado de bajo coste, Ryanair y Easyjet, que tienen la intención de aumentar su presencia en el mercado español.

Otro punto de incertidumbre que, según Morgan Stanley, el mercado infravalora, es el daño que ocasionará la llegada, previsiblemente en 2007, del AVE a Barcelona. Un documento interno de Renfe defendía que el tren de alta velocidad robará el 90% de los pasajeros de Iberia, Spanair y Vueling. Aunque también decían que el AVE llegaría en 2004 y apenas ha alcanzado Tarragona.

El precio del petróleo anima a Iberia

Iberia terminó una semana histórica en la que por primera vez, desde que entró en la Bolsa en 2001, superó los tres euros. La caída del precio del crudo y la pérdida de un competidor como Air Madrid, explican que desde principios de año la compañía aérea se haya revalorizado un 14,1%. Iberia salió a Bolsa a 1,19 euros, aunque algunos grandes accionistas como Caja Madrid, BBVA, El Corte Inglés o Logista entraron en la compañía en 1999 y pagaron 2,99 euros por acción. Así, los 3,15 euros con los que cerró el viernes tampoco son para tirar cohetes. La inflación acumulada desde 1999 es de un 25,4%, por lo que las posibilidades de estos inversores institucionales de obtener alguna rentabilidad en Bolsa aún son remotas.

En el apartado industrial, la nueva estrategia de Iberia de primar las rutas de largo recorrido ha dado buenos resultados. En 2006, obtuvo un récord de ocupación al llenar el 85,6% de los vuelos transoceánicos. Y logró, por primera vez, una mejora de los ingresos unitarios (ganancias por asiento y por kilometro ofertado) del 6,2% respecto a 2005. En las

rutas de largo radio, el aumento fue del 17%.

Incluso, el sempiterno enfrentamiento entre Iberia y el Sepla parece menguar. El viernes, Cinco Días informó que Iberia propuso reducir de tres a dos los pilotos en los vuelos a América ante la buena disposición del poderoso sindicato.

París gana enteros para convertirse en la tercera base

Vueling se debate entre cuatro ciudades para abrir su tercera base en el sur de Europa. Las candidatas son París, Roma, Milán o Ámsterdam. Fuentes de la compañía aseguraron que la decisión no está tomada, aunque reconocieron que París es una de las mejores opciones. Está previsto que a finales de febrero se conozca la ciudad escogida por Vueling y que la nueva base empiece a funcionar dentro de este año o el siguiente. JPMorgan también se decanta por el aeropuerto Charles de Gaulle, desde donde Vueling mantiene vuelos a Barcelona, Madrid y Valencia. Argumenta que es la única de las candidatas que no alberga una línea de bajo coste. Sin embargo, Easyjet ya intentó establecerse en París pero no logró suficientes slots (derechos de vuelo).