Televisión

Las TV privadas, en pie de guerra contra la futura ley de cine

El Gobierno quiere endurecer la obligación de apoyo económico al cine europeo para las televisiones. Y los canales privados han desenterrado el hacha de guerra. Rechazan el plan de elevar al 6% el porcentaje de ingresos que deben invertir en películas europeas y anuncian medidas para 'defender sus intereses'.

La ley de cine que prepara el Ministerio de Cultura 'recrudece un enfrentamiento que parecía amainado', en opinión de las televisiones privadas integradas en Uteca. La asociación rechazó ayer 'las nuevas cargas económicas' que el ministerio quiere imponer en apoyo de las películas de producción europea, tal y como recoge el documento Bases de la nueva ley de cine, que se ha presentado al sector cinematográfico y audiovisual. El ministerio no contestó ayer a las llamadas de este diario.

El texto sobre el que se trabaja mantiene la exigencia de invertir el 5% de los ingresos de las TV en cine europeo, del que el 3% deberá destinarse al español. Además, añade otro 1% para promocionar las películas, espacios que no computará como publicidad, señala el documento.

De esta forma, se incrementa la exigencia de inversión para las TV privadas del 5% al 6% de los ingresos brutos. En el caso de las televisiones públicas, además de lo anterior 'se dedicará un 2% suplementario a inversión, a partes iguales, a series de animación y series documentales' cuya lengua original sea una oficial en España, señala la propuesta de Cultura.

En cuanto al 3% de facturación que tiene que destinarse al cine español, el texto señala que un máximo del 70% lo podrán producir las televisiones a través de participadas. Además, un mínimo del 30% se deberá dedicar a la adquisición de derechos de películas de productoras independientes.

Sobre el 2% para cine europeo, el texto también fija un porcentaje (el 40% del 2%) que deberá adquirirse mediante 'distribuidoras independientes'.

Por otro lado, el ministerio pretende que, para poder recibir subvenciones, las empresas participadas por operadores de televisión deberán producir 'en todos los casos' con productoras independientes 'con un porcentaje de inversión que puede llegar al 60% del total'.

Según los canales privados, el imperativo español del 5% -que, señalan, es 'exclusivo de España'- es además 'antinatural por anticompetitivo', y consideran que 'no tiene sentido que un sector empresarial sea obligado a financiar a otro'. Creen asimismo que es 'antieuropeísta' ya que de ese 5%, el 60% debe ir a cine español.

Uteca cree que la ley 'obliga a las televisiones a convertirse en meras compradoras de derechos de emisión'. Y también critican que la compra de películas europeas deba hacerse a través de distribuidoras españolas, lo que, a su juicio convierte la protección de la cultura 'en pura mercadería para intermediarios sin riesgos'.

Para Uteca, la solución del sector no pasa por apoyar la producción independiente, sino por 'defender estructuras fuertes' e 'integrar en ellas a los mal llamados productores independientes'.

Uteca señala, en conclusión, que 'realizarán cuantas acciones sean necesarias para defender sus intereses y evitar el nuevo gravamen'.

Los productores se enfrentan a Uteca

La Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (Fapae) lamentó ayer 'profundamente' la nota de Uteca que 'no se corresponde en absoluto con las propuestas del Ministerio de Cultura ni con la realidad europea'.

En primer lugar critica que Uteca pida 'la integración de los productores en las estructuras de las televisiones', por lo que, a su juicio, 'supone de desprecio a la libertad de creación y producción'. También lamenta 'la advertencia de utilización de los medios de comunicación en los que están integradas las televisiones' y señala la concepción 'monopolística' de producir cine sólo bajo su paraguas, lo que 'como todo el mundo intuye, conllevaría la desaparición del cine español en un futuro cercano'. Para Fapae 'Uteca sabe que muchos países de la UE han adoptado medidas similares'.

La propuesta del ministerio de Cultura apoya explícitamente los sectores independientes, en producción, distribución y exhibición. En el primer caso, el criterio es que 'la productora no sea objeto de influencia dominante' por un operador televisivo.