Petróleo

Putin amenaza con reducir la producción de crudo por la crisis con Bielorrusia

El Gobierno ruso podría recortar la producción de petróleo del país en respuesta al corte del suministro hacia Europa decidido por Bielorrusia. La presidenta de Alemania (uno de los principales países afectados), Angela Merkel, calificó de 'inaceptable' una situación que 'dificulta la confianza' de la UE en Rusia como socio energético fiable.

El presidente del Gobierno de Rusia, Vladimir Putin, amenazó ayer con recortar la producción de petróleo del país en respuesta a la crisis desatada con Bielorrusia. Minsk decretó el lunes el cierre del ramal norte del oleoducto Druhba, que suministra el 12,5% del petróleo que consume la UE, lo que desembocó en recortes de suministro a Alemania y Polonia. Ayer se confirmó el corte del ramal sur que abastece a la República Checa, Eslovaquia y Hungría. El presidente de Rusia explicó en un mensaje televisado que 'el Gobierno debe discutir con las empresas petroleras rusas la posibilidad de reducir la producción de crudo, en conexión con los problemas surgidos sobre el tránsito a través de Bielorrusia'.

El ministro ruso de Industria y Energía, Víctor Jristrenko, afirmó además la intención de Moscú de sustituir la ruta bielorrusa de transito del petróleo ruso: 'es posible a medio plazo, y a largo plazo lo es con total seguridad'. El ministro indicó que 'a corto plazo se puede recurrir a otros tipos de transporte', en particular aumentar las exportaciones por vía férrea y fluvial. Asimismo, opinó que es preciso procesar mayores cantidades de crudo en las refinerías rusas, para que el país mismo exporte a los países europeos gasolina y otros derivados de petróleo.

La crisis estalló el mes pasado, cuando Moscú impuso una tasa de 180 dólares por tonelada de petróleo exportada a Bielorrusia, alegando que éste país refinaba y revendía parte de él de forma no pactada. El Gobierno de Minsk respondió con un arancel por el tránsito de crudo por el oleoducto Druzhba, a razón de 45 dólares por tonelada. Los últimos movimientos, hasta ahora, se produjeron el lunes y ayer martes, cuando el operador estatal bielorruso Transneft cerró el oleoducto y Moscú cortó el grifo.

Un grupo de expertos de la UE analizará mañana la situación

Un recorte 'inaceptable' para la UE

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, afirmó ayer que de momento no hay peligro de escasez de crudo en Europa, aunque calificó de 'inaceptable' la situación creada por Rusia y Bielorrusia al actuar sin consultar a la UE. Un calificativo que compartió la presidenta de turno de los 27, la alemana Angela Merkel, quien indicó que la interrupción de suministro 'dificulta la construcción de una relación cooperativa basada en la confianza'. El portavoz de la Comisión de Energía, Ferrán Tarradellas, abundó en la crítica al afirmar en Bruselas que el cierre del oleoducto, unido a la crisis del gas con Ucrania a principios de 2006 (y que también implicó recortes para Europa) 'no ayudan en absoluto a la reputación de Rusia como proveedor fiable'.

Merkel aseguró que el problema energético será uno de los ejes de su entrevista con Putin, que se celebrará en Moscú el 21 de este mes. La presidencia alemana de la UE debe servir para avanzar en una estrategia energética común, además de negociar un nuevo pacto de cooperación con Rusia. La Comisión Europea presentará hoy un plan de acción sobre energía y medio ambiente en el que propondrá un recorte de la emisión de gases de efecto invernadero, además de la liberalización del mercado energético. Bruselas ha convocado para mañana la reunión de un grupo de expertos nacionales en petróleo, para valorar la situación creada con Bielorrusia y las posibles medidas a tomar en caso de escasez de crudo.

El precio del petróleo no se resiente

Lejos de lo que sucedió en anteriores episodios similares, la crisis en Bielorrusia no se ha dejado notar en la cotización del petróleo. El barril de Brent se pagaba ayer a algo más de 55 dólares, prácticamente igual que el lunes, y cinco menos que al iniciarse el año.

La inusual suavidad del invierno en el noroeste de Estados Unidos (la región más consumidora del planeta), que ha moderado la demanda para calefacción, explica en parte esta situación.

Pero detrás de la bajada del precio registrada desde el verano (entonces se pagaba el barril a 78 dólares) hay también una ampliación de la oferta. El vértigo alcista que registró el mercado desde de 2003 incentivó la inversión en pozos hasta entonces no rentables, y los resultados de esas prospecciones ya empiezan a hacerse notar. Al aumento de la oferta hay que sumar, además, una atenuación en el ritmo de crecimiento de la demanda. Los valores de los últimos años, impulsados por países emergentes como China y el fuerte ritmo de crecimiento de la economía estadounidense, son difíciles de repetir. Con estos ingredientes, algunos analistas apuntan a que el petróleo está dejando de ser un destino inversor privilegiado por los especuladores, lo que recorta las tensiones alcistas.