Prohibición

Industria deniega a Sniace y Electrabel el permiso para su central eléctrica en Cantabria

El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha denegado a Caelgese (sociedad formada por Sniace y la eléctrica belga Electrabel) la autorización administrativa que la empresa había solicitado para instalar una central de ciclo combinado de 800 megavatios (MW) en terrenos de la planta de Sniace en Torrelavega.

Para denegar la petición, el Ministerio ha tenido en cuenta, entre otras cosas, la declaración de impacto ambiental desfavorable emitida en el mes de junio por la Secretaría General para la Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático, del Ministerio de Medio Ambiente.

En dicha declaración se advertía de que 'el proyecto no puede considerarse compatible con el cumplimiento de los límites establecidos para los niveles de emisión de dióxido de nitrógeno, uno de los gases causantes de las lluvias ácidas, ni con el cumplimiento de la legislación vigente en materia de ruido'. Además, se señalaba que 'el trazado propuesto para la línea eléctrica de evacuación no es viable por su proximidad a viviendas y edificios'.

La resolución del Ministerio de Industria denegando la instalación de la planta se publicó ayer en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), aunque está fechada el 13 de noviembre de 2006. En ella se indica que cabe recurso de alzada en el plazo de un mes.

Según indicaron a EP fuentes del Ministerio, los plazos de recurso cuentan habitualmente desde la fecha de publicación, no desde la fecha de resolución. La empresa no ha comunicado si recurrirá la decisión.

El proyecto de Caelgese propone la construcción de una central de ciclo combinado de aproximadamente 800 MW. La planta utiliza gas natural como combustible. Se ubicará en terrenos colindantes a la fábrica de Sniace de Torrelavega y Santillana del Mar (Cantabria), en la margen izquierda del río Saja, aguas abajo de la desembocadura del Besaya.

Los promotores justifican el proyecto, cuya tramitación se inició en octubre del año 2001, por la 'necesidad de cubrir la tendencia creciente de la demanda' de energía eléctrica 'en las mejores condiciones medioambientales posibles, y que permitan garantizar un suministro a la zona'.