Telefonía

El administrador de Benq busca un comprador antes del domingo

El reloj corre para la filial europea de Benq. El actual administrador concursal del fabricante de móviles, Martin Prager, tiene hasta el domingo para encontrar un inversor y salvar la compañía, que heredó de Siemens en 2005.

Los empleados dejarán de cobrar a partir de 2007 el dinero previsto en el fondo de insolvencias. A partir de ese día, la compañía será incapaz de hacer frente a sus pagos, por lo que deberá cesar por completo sus operaciones. 'Todavía está todo abierto', aseguró un portavoz del administrador judicial, Martin Prager, en declaraciones al rotativo Handelsblatt. Los planes de Prager pasan por que, una vez logre un inversor que permita continuar las operaciones, éstas se orienten hacia la fabricación de terminales para terceros.

'Martin Prager está aún negociando con varias partes interesadas', dijo el portavoz. 'Si es necesario, continuará negociando hasta el 31 de diciembre', añadió a Reuters.

BenqMobile entró en proceso concursal a finales de septiembre, después de que la matriz taiwanesa rechazase inyectar más fondos en su deficitaria división, que había recibido de Siemens en verano de 2005 y que ha llevado a la matriz a presentar pérdidas en los últimos cuatro trimestres. El grupo llegó a ser hace tres años el cuarto fabricante mundial de terminales, con 11 millones de unidades vendidas. Hoy, esta cifra apenas alcanza los seis millones.

Su situación concursal (equivalente a la antigua suspensión de pagos) provocó que se perdiesen 1.900 de los 3.000 empleos que tenía la filial. Los 1.100 restantes prosiguen sus trabajos, a espera de que hasta el domingo aparezca un comprador.