Estudio

España es el país de la UE 15 con mayor rigidez laboral, según el IEE

El Instituto de Estudios Económicos (IEE) asegura que la baja productividad de España se debe en parte a las características del mercado laboral. En un estudio presentado ayer, concluye que tenemos el sistema laboral con mayores rigideces. El IEE pide mayores desregulaciones en otros aspectos como la formación o la innovación.

El libro titulado ¿Es la productividad el problema?, de Fernando Becker, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos I de Madrid y director de Recursos Humanos del grupo Iberdrola, concluye que abordar la baja productividad de la economía española y europea es clave para lograr una mejora de la riqueza.

Y en parte, esta baja productividad se debe a las rigideces laborales. El estudio compara el mercado laboral español con el resto de la UE 15, además de Japón y EE UU. Y sale mal parado, pues según el IEE tiene el mayor índice de rigidez (69 sobre 100) y la mayor dificultad para despedir (60 sobre 100), igual que Portugal.

En el libro, editado por el Instituto de Estudios Económicos con la colaboración de Caja España, se pone de manifiesto cómo desde 1995 Europa se está alejando año tras año de los niveles de productividad de EE UU. 'Trabajamos menos personas y cada vez menos horas y esto es por la rigidez del mercado, ya que cada vez hay más prejubilaciones y menor movilidad laboral', aseguró Becker ayer durante el acto de presentación del libro.

Becker recordó que para que la UE consiga retomar la senda de la convergencia en renta respecto a EE UU es necesario promover aumentos de productividad y conseguir una mayor utilización del factor trabajo. El que fuera presidente del ICO resaltó que la UE debe afrontar además el problema del envejecimiento, por lo que resulta imprescindible incentivar el aumento de la población activa para mantener el estándar de calidad de vida.

El libro analiza cómo el mayor tipo marginal de la fiscalidad del trabajo en Europa junto con una cobertura más amplia del Estado del Bienestar han sesgado la elección renta/ocio de los europeos hacia una disminución de las horas trabajadas en comparación con las de los norteamericanos.

Becker apostó por que uno de los principales determinantes de la productividad de una economía, 'si no el más importante, es la competencia'. 'La competencia se ha revelado incluso más importante que la dotación de capital de la propia economía, ya que una utilización óptima de los recursos disponibles puede hacer que economías con recursos más limitados, gracias a una organización más eficiente, puedan llegar a ser más productivas que otras que cuentan con mayores dotaciones iniciales de recursos', añadió.

Además de una nueva reforma laboral y una mayor apertura a la competencia de aquellos mercados que permanecen fuertemente regulados, el IEE se mostró partidario de una adecuada política de inversiones en infraestructuras. También, reclamó una mejora de la calidad educativa, el desarrollo de la formación continua y un aumento de las dotaciones para innovación y desarrollo tecnológico.

Trabajar más personas, pero sobre todo mejor

La aseveración de que los europeos deben trabajar más horas para equipararse a sus colegas estadounidenses no pareció gustar a buena parte de los invitados que acudieron ayer a la presentación del libro de Fernando Becker. Por ello, el autor de ¿Es la productividad el problema? puntualizó que no se trata de trabajar más horas, sino quizás en el caso de España de que lo hagan más personas y, sobre todo, se trata de trabajar mejor, de manera más eficiente. Becker recordó que mientras EE UU tiene una tasa de ocupación femenina superior al 70% de promedio, en la UE es del 57% y en España del 48%.

'Debemos realizar políticas que incentiven la incorporación de la mujer al mercado laboral, porque hay regiones como Madrid con pleno empleo masculino. Y, en especial, debemos mejorar la organización del trabajo', añadió.