Coyuntura

La OCDE aumenta las previsiones de crecimiento para España

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el club de los 30 países más ricos del mundo, prevé un crecimiento para España en 2007 del 3,3%. No obstante, el organismo alerta del recalentamiento del sector inmobiliario y de la pérdida de competitividad de la economía española.

España seguirá siendo en 2007 y en 2008 uno de los mejores alumnos de la zona euro, según explicó ayer el economista jefe de la OCDE, Jean-Philippe Cotis mientras desgranaba las previsiones económicas de este organismo para los próximos dos años. De acuerdo con otros organismos internacionales, el club de los países ricos auguró para España un crecimiento económico este año del 3,7%, del 3,3% en 2007 y de 3,1% en 2008, elevando así su previsión respecto al último informe semestral de primavera, que auguraba a la economía española un crecimiento del 3,3% y del 3% en 2006 y en 2007, respectivamente. Un comportamiento que contrasta con Francia y Alemania que apenas rozarán el 2% de crecimiento este año y en 2007.

Si bien la actividad económica sigue siendo 'vigorosa', según la OCDE, el modelo de crecimiento en España se muestra 'más equilibrado desde hace un tiempo', debido al ligero freno del consumo y de la inversión, incluido el sector inmobiliario, en el que el alza de precios se ha moderado y la fuerte actividad se ha compensado con la producción industrial y las exportaciones.

No obstante, y como viene advirtiendo la OCDE en sus últimos informes, el principal riesgo que pesa sobre la economía española a medio y largo plazo sigue siendo la fuerte demanda de vivienda. 'La tierra entera quiere comprarse un piso en España', bromeó Cotis respecto a la situación del mercado inmobiliario, que según el economista jefe de la OCDE ejerce una fuerte presión sobre la economía y está disfrutando de tipos de interés excepcionalmente bajos. A medio plazo, los precios inmobiliarios 'corren el riesgo de bajar', aunque Cotis relativizó un fuerte impacto en la economía española porque no se está dando 'una situación de fuerte recalentamiento'.

Diferencial de inflación

La bonanza española queda también empañada por el diferencial de inflación respecto a la zona euro que, pese a haberse reducido de casi un 4% en el primer semestre al 2,5% en el mes de octubre, sigue siendo de un punto porcentual. De ahí la pérdida de competitividad que se traducirá en la agravación del déficit por cuenta corriente, según la OCDE. El saldo negativo de los intercambios comerciales seguirá teniendo un impacto negativo sobre el crecimiento del PIB, siendo la resta del comercio exterior de 0,9% en 2006 y de 0,8% en 2007 y en 2008. La OCDE recomienda como medida para contrarrestar la inflación, 'más reformas estructurales' que refuercen la competencia de los sectores 'protegidos', así como limitar el recurso a las cláusulas en los acuerdos salariales de una revalorización automática del IPC.

Además, la OCDE señala que aunque las cuentas públicas registrarán un superávit del 1,4% del PIB este año, superior al excedente de 2005, criticó los recortes del impuesto sobre la renta y sociedades previstos en el presupuesto de 2007. En concreto, este organismo señala la necesidad de 'una política presupuestaria más reactiva no sólo para reducir la presión de la demanda interna, que ha alimentado la inflación, sino también para preparar el país a las consecuencias presupuestarias del envejecimiento' en el futuro, es decir, el recorte de las pensiones.

Por otro lado, ante la vulnerabilidad energética de España señalada por la OCDE en numerosas ocasiones, este organismo avanza la disminución de la producción, 'que atenuaría la vulnerabilidad a medio plazo en caso de choques petroleros'.

Por último, la baja de los salarios reales en España ha permitido mantener un ritmo 'sostenido' de creación de empleos, haciendo posible la absorción del elevado número de inmigrantes y de mujeres que se han integrado en el mercado de trabajo. Así, la tasa de paro bajará hasta el 7,8% en 2007 y hasta el 7,6% en 2008, lo que podría traducirse en un 'alza de los salarios reales'.

EE UU rebaja su ritmo, pero supera a la UE

EE UU reducirá su crecimiento debido a tensiones en su mercado de trabajo y a la inflexión del mercado inmobiliario, según la OCDE. Pese a un crecimiento superior a la zona euro, el ritmo se desacelerará. Tras un 3,5% en 2005, el crecimiento del PIB se reducirá al 3,3% en 2006, tres décimas menos de lo previsto en mayo y un 2,4% para 2007, una revisión a la baja de 0,7 puntos. En 2008, subirá al 2,7%, según OCDE.

Como contraste, la zona euro confirma su 'sólida recuperación'. Los doce crecerán un 2,6% este año (cuatro décimas más de lo estimado hace seis meses) y un 2,3% en 2008. En conjunto, los miembros de la OCDE crecerán un 3,2% este año, un 2,5% en 2007 y un 2,7% en 2008. Esto supone no una ralentización, sino que 'la economía mundial se enfrenta a un reequilibrio entre las diferentes zonas geográficas'.