Unión Europea

Almunia reclama a los países de la zona euro más coordinación con la política del BCE

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, consideró hoy necesario 'mejorar el diálogo' entre los países de la zona euro y el Banco Central Europeo (BCE), pero subrayó que en ningún caso debe cuestionarse la independencia de la autoridad monetaria.

Almunia presentó ayer el informe anual sobre la economía de los Doce en el que se pone de manifiesto que, aunque la unión monetaria está siendo muy beneficiosa para todos los miembros, existen 'problemas' de ajuste en la integración. 'No estoy inquieto' por estos desajustes dijo el comisario, ya que, en su opinión, los beneficios de la Unión Económica y Monetaria, ocho años después de su puesta en marcha, son mayores que los inconvenientes.

Si bien, a su juicio, la experiencia ha demostrado que la coordinación económica y el gobierno de la zona euro son 'insuficientes'. 'Tenemos que aceptar que las políticas nacionales son una preocupación común y pueden tener efectos indirectos en todos', apuntó.

Entre las divergencias más llamativas, Almunia aludió a la situación de algunos países, como España e Irlanda, donde la caída de los tipos de interés a niveles históricos y la consecuente relajación de las condiciones crediticias provocó un fuerte crecimiento de la economía, impulsado por el consumo privado y el 'boom' en el sector de la construcción.

Más reformas

Además, la Comisión Europea reclamó a los Doce que aceleren las reformas estructurales y consoliden sus finanzas públicas para que funcione mejor el área de la moneda única. El órgano ejecutivo de la UE también instó a una integración más profunda en los mercados financieros y advirtió a los políticos que no deben utilizar al euro como chivo expiatorio para los problemas económicos nacionales.

El mensaje de Almunia para España, en concreto, fue rebaje la inflación, introduciendo más competencia en sectores como el comercio y aumentar la inversión en I+D. Los gobernantes españoles deberán poner estas recetas en práctica si quieren frenar la pérdida de competitividad que sufre desde que ingresó en la zona euro y beneficiarse plenamente de la moneda única, explicó el comisario europeo.