A fondo

Acercar la patronal al día a día de la empresa

Casi tres décadas después de su fundación, en 1977, la patronal CEOE ha decidido abordar la reforma de sus estatutos con un doble objetivo. Por un lado, busca actualizar las normas que deberán regir a partir de ahora su funcionamiento interno y, por otro, adaptar su estructura y labor a los profundos cambios que se han originado en los últimos treinta años en la economía española.

Esta renovación interna trata de acabar con la crítica que en muchas ocasiones reciben los representantes de las principales organizaciones patronales del país. A estos dirigentes se les suele acusar de permanecer demasiado ajenos a los problemas reales con que deben enfrentarse las empresas en su día a día.

Para acallar ese reproche los nuevos estatutos prevén que el Comité Ejecutivo de CEOE, a propuesta del presidente, pueda designar como miembros del mismo hasta cinco personas 'de reconocido prestigio y experiencia acreditada en el mundo empresarial y económico'.

Este grupo de notables o sabios formarían parte de la Junta Directiva y la Asamblea General, pero se limitarían a labores de asesoramiento, ya que 'no podrán participar en ningún proceso electoral en el seno de la confederación ni como elegibles ni como electores'.

Todavía no ha trascendido el nombre de ninguno de estos notables, pero en Diego de León 50, sede de la patronal española, piensan en presidentes de grandes bancos o corporaciones empresariales de primera línea que, precisamente por estar al frente de sus compañías de manera muy activa no han podido dedicar parte de su tiempo a la actividad patronal.

Pero entre algunos empresarios se tiene la idea de que lo que realmente ha querido hacer con este cambio estatutario es garantizar que su sustituto eche raíces y tenga el tiempo suficiente para consolidarse en el cargo. Para ello, Cuevas ha introducido una importante modificación del mecanismo electoral, de forma que si él dejara la presidencia antes del final de su mandato (el actual termina en 2010), la persona que le sustituya ya no tendrá que convocar elecciones a los dos meses, sino que podrá agotar el mandato que reste.

Este cambio, que fue aprobado por unanimidad por la dirección de los empresarios, ha sido interpretado por una gran parte de la patronal como un logro de Cuevas a la hora de tutelar su sustitución. 'Quien ponga ahí, seguro que va a tener tiempo de preparar su propia reelección', aseguran fuentes empresariales.

Además, Cuevas también ha querido reflejar expresamente lo que parece haberse convertido en una auténtica obsesión: la defensa de la unidad de mercado. En intento por adaptar el papel que debe jugar la CEOE en la nueva situación económica española, el artículo 6 de los nuevos estatutos establece los fines y competencias que deberá perseguir la Confederación.

A los ya tradicionales fomento y defensa del sistema de iniciativa privada y de la economía de mercado, la CEOE hace especial mención a la promoción de la unidad de mercado en los ámbitos nacional y europeo y a la necesidad de propiciar un desarrollo económico sostenible como medio para lograr una situación social más justa y la mejora del medio ambiente. Destaca, asimismo, entre esos fines fundamentales que la patronal recuerde la necesidad que tiene la economía española de promover el desarrollo de la investigación y la innovación tecnológica en las empresas, así como de la sociedad de la información y la formación de los empresarios en estas materias.

Tal y como recalcó el propio Cuevas en su discurso, esta reforma no supone la alteración de los principios 'esenciales' que han inspirado el trabajo de CEOE desde su fundación, principios que resumió en 'la independencia de todo poder político o social'.

De hecho, su intervención en la Asamblea General, que suponía su reaparición pública desde que en octubre pasado tuviera que ser hospitalizado, tuvo un tono marcadamente político, ya que se centró en los riesgos que planean sobre la economía española en todo lo relacionado con la inmigración y las negociaciones emprendidas para el cese del terrorismo.

El máximo responsable de la patronal admitió sentirse 'asombrado' de la 'inconsciencia con la que algunos se aprestan a remover el entramado constitucional'. 'CEOE continuará defendiendo la indisoluble unidad de la nación española por encima de circunstanciales y extrañas definiciones', añadió.

El jefe de los patronos volvió a reiterar ante un auditorio entregado que las empresas que operan en una economía abierta necesitan tener garantías de seguridad jurídica, tanto en España como en sus operaciones en el exterior y recalcó que esa seguridad sólo podrá lograrse a través de la eficacia de la Justicia y los organismos reguladores. 'Dicha eficacia debe quedar al abrigo de las cambiantes circunstancias políticas, sociales o económicas', advirtió.

La otra gran novedad que introducen los nuevos estatutos es un régimen disciplinario a imagen y semejanza de otras organizaciones como los partidos políticos y los sindicatos. Así, todo aquel miembro de CEOE que incumpla el Código de Buenas Prácticas será expulsado de la organización. Dicho reglamento pretende reforzar la unidad interna ante terceros y, de paso, en el propio seno de la patronal, algo que ya fue puesto en jaque recientemente por las diferencias suscitadas entre la mayoría de CEOE y la patronal catalana Fomento del Trabajo. La pérdida de condición de miembro de CEOE se hará efectiva también por el incumplimiento grave de acuerdos adoptados estatutariamente.